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Buenos Aires - Con motivo
del Mes del Corazón, la Sociedad Argentina
de Cardiología (SAC), junto con su rama
hacia la comunidad, la Fundación
Cardiológica Argentina (FCA), y con el
apoyo de La Serenísima-Danone, llevará
adelante una campaña de concientización
para prevenir el colesterol elevado,
causante directo del 60% de las
enfermedades cardiovasculares (ECV).
Para ello, instalará una Carpa del Corazón
en Plaza San Martín, en donde se medirá en
forma gratuita al público el colesterol,
la presión arterial y el perímetro de
cintura, importantes indicadores de riesgo
cardiovascular. También se brindará
información sobre las medidas para
prevenir enfermedades cardiovasculares,
así como para controlar los factores de
riesgo modificables.
La Carpa funcionará desde el domingo 27 de
septiembre, Día Mundial del Corazón, hasta
el viernes 2 de octubre inclusive, en
Plaza San Martín (Av. Santa Fe y Florida),
de 11 a 16 horas. Esta actividad será la
antesala del XXXV Congreso Argentino de
Cardiología, el principal evento
científico del país, que tendrá lugar del
2 al 4 de octubre en Buenos Aires.
Las enfermedades cardiovasculares
representan la principal causa de muerte
en el mundo. Según la Organización Mundial
de la Salud (OMS), cada año mueren 17,5
millones de personas por enfermedades
cardiovasculares. Existen factores de
riesgo que aumentan la probabilidad de
sufrir estas afecciones, y uno de los
principales es el colesterol elevado. En
la Argentina, el 28% de la población mayor
de 20 años refirió tener el colesterol
elevado; en el grupo de los mayores de 50
años, la tasa aumentó al 37,3%, según la
Encuesta Nacional de Factores de Riesgo
del Ministerio de Salud de la Nación.
Para prevenir la hipercolesterolemia, es
preciso seguir hábitos de vida
beneficiosos para la salud: una
alimentación baja en grasas saturadas y
trans y actividad física. También es de
utilidad incorporar alimentos funcionales
con ‘fitoesteroles’ en la dieta diaria.
Estos compuestos naturales vegetales
bloquean la absorción del colesterol a
nivel intestinal, lo que ayudaría a
disminuir el colesterol LDL o ‘malo’ de la
sangre. Se encuentran presentes en nuestra
dieta, aunque en escasas proporciones, en
productos tales como el aceite de girasol
y la soja, y en mucha mayor cantidad en
productos lácteos enriquecidos o
‘funcionales”.
En los casos en los que lo considere
necesario, el especialista recomendará
adicionar un tratamiento farmacológico. |