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Buenos Aires - El
tabaquismo es el principal factor de
riesgo de Enfermedad Pulmonar Obstructivo
Crónica (EPOC), una de las causas de
muerte de mayor crecimiento en el mundo.
Es por eso que en el Día Mundial de la
EPOC, 18 de noviembre, cobran especial
relevancia los resultados de un nuevo
estudio que muestran que un tratamiento
farmacológico permitió que un porcentaje
mayor de fumadores con EPOC dejara de
fumar, versus placebo.
Se halló que el 42,3% de los fumadores que
padecen enfermedad pulmonar obstructiva
crónica (EPOC) que tomaron vareniclina
lograron dejar de fumar y permanecer en
estado de abstinencia durante las últimas
cuatro semanas de tratamiento (semanas 9 a
12), en comparación con el 8,8% del grupo
placebo (p<0.0001). Este estudio fue
presentado por investigadores en el CHEST
2009, el 75º encuentro científico
internacional anual del Colegio
Norteamericano de Neumonólogos (ACCP, por
su sigla en inglés).
“Dejar de fumar es de suma importancia
para cualquier fumador, especialmente para
el que sufre una enfermedad causada por el
cigarrillo, como la EPOC”, explicó el Dr.
Donald Tashkin, investigador del estudio,
profesor emérito de medicina de la
Universidad de California, Los Ángeles.
“Este estudio muestra que la vareniclina
es una herramienta para dejar de fumar de
mucha eficacia para pacientes con gran
dependencia a la nicotina, cuyo
tratamiento es complejo. El perfil de
seguridad del producto en este estudio fue
consistente con estudios clínicos
realizados antes de su aprobación”.
El Dr. Antonio Anzueto, profesor de
medicina de la división de Enfermedades
Pulmonares y Cuidados Críticos de la
Universidad de Texas, explicó que “el
principal beneficio al dejar de fumar en
los pacientes con EPOC se observa a nivel
cardíaco, ya que tendrán menos infartos de
miocardio y accidentes cerebrovasculares,
además de menos cáncer de pulmón”.
“Es importante destacar que dejar de fumar
es posible. El tabaquismo produce graves
daños a la salud. Y eso no depende de
cuánto fuma el paciente: se ha demostrado
que personas que fuman ‘poco’ pueden
desarrollar enfermedades severas, y
viceversa. Por eso es preciso un
tratamiento médico para esta adicción”,
afirmó el especialista.
Casi la mitad de los fumadores tiene
posibilidades de desarrollar EPOC, una
seria enfermedad que incluye bronquitis
crónica y enfisema. Más de 12 millones de
personas en los Estados Unidos son
diagnosticados con EPOC, y entre un 80 y
un 90% son fumadores. Además,
aproximadamente 24 millones de adultos en
los EE.UU. evidencian discapacidad de
función pulmonar, lo cual indica que
muchos fumadores podrían padecer EPOC y no
saberlo. Actualmente la EPOC afecta a 210
millones de personas en el mundo, y se
cree que se convertirá en la tercera causa
principal de muerte para el año 2030.
“Desde Pfizer queremos ayudar a que la
gente deje de fumar”, dijo el Dr. Briggs
W. Morrison, vicepresidente senior del
área de Desarrollo de Medicamentos de
Cuidados Primarios de Pfizer. “Auspiciamos
este estudio para que las obras sociales y
prepagas tengan más información disponible
acerca de los fumadores que están en
riesgo de desarrollar EPOC o ya padecen la
enfermedad y podrían obtener grandes
beneficios si dejaran el cigarrillo.
Según las guías de tratamiento
internacional de la Iniciativa Global para
el tratamiento de Enfermedades Pulmonares
Obstructivas Crónicas (GOLD, por su sigla
en inglés), dejar de fumar es la única
alternativa más efectiva y costo-efectiva
para prevenir la EPOC y retrasar su
progresión. Las guías recomiendan que a
todo fumador, es decir los que están en
riesgo de desarrollar EPOC y los que ya
tienen la enfermedad, se les ofrezca el
tratamiento de cesación tabáquica más
conveniente, como suele ser la combinación
de terapia farmacológica y apoyo
terapéutico.
Acerca del estudio
El estudio, multicéntrico, a doble-ciego,
placebo-controlado, evaluó a 499 pacientes
adultos (no menores a 35 años) que habían
fumado un promedio de 10 cigarrillos
diarios o más durante el año previo a ser
seleccionados para el estudio. Los
participantes sufrían de EPOC leve a
moderada y fueron fumadores por un
promedio de 41 años. Los participantes
mostraron un alto nivel de dependencia a
la nicotina, según el test para medir la
dependencia a la nicotina Faberström donde
obtuvieron un puntaje promedio de 6,1 (en
una escala del uno al diez).
Los participantes del estudio fueron
asignados, aleatoriamente, en dos grupos
para recibir tratamiento durante 12
semanas con vareniclina (n=248) o placebo
(n=251) y se los continuó monitoreando
hasta la semana 52 en una fase ciega
post-tratamiento. Todos los participantes
recibieron tratamiento de apoyo para dejar
de fumar a lo largo del estudio. El
objetivo de eficacia primaria era comparar
12 semanas de tratamiento con vareniclina
(1 mg dos veces por día) y placebo en
pacientes con EPOC leve a moderada que
quieren dejar de fumar, y evaluar la
abstinencia de cigarrillo durante las 40
semanas posteriores al período de
tratamiento. El objetivo de seguridad fue
reunir datos de seguridad por 12 semanas
de tratamiento en fumadores con EPOC leve
a moderada.
Durante las últimas cuatro semanas de
tratamiento (semanas 9-12), el 42,3% de
los participantes del estudio con EPOC
leve a moderada asignados aleatoriamente
al grupo que recibiría vareniclina
permanecieron en abstinencia frente a un
8,8% en el grupo placebo (p<0.0001). Tras
52 semanas, el 18,6% de los participantes
que tomaron el fármaco permanecieron en
abstinencia, frente al 5,6% de los
pacientes en el grupo placebo (p<0,0001).
“Con la mayoría de los tratamientos para
dejar de fumar, desde parches de nicotina
hasta acupuntura, menos de 5% de los
pacientes logra la cesación tabáquica al
año. Este medicamento supera ampliamente
esa eficacia”, comentó el Dr. Anzueto. “La
vareniclina va directo al cerebro y
bloquea el área donde actúa la nicotina,
por lo que no permite que ésta produzca el
efecto de satisfacción, y ayuda de esa
forma a quitar la adicción. Cabe destacar
que los efectos secundarios, tales como
trastornos gastrointestinales o insomnio,
fueron muy similares entre ambos grupos
tratados”.
En términos generales, la medicación fue
bien tolerada a lo largo del estudio. Se
registraron eventos adversos serios
asociados al tratamiento en el 2,8% de los
participantes tratados con vareniclina
frente a un 4,4% en el grupo que recibió
placebo.
Algunos pacientes con EPOC fueron
excluidos de este estudio, por ejemplo en
aquellos casos en los que se registraban
condiciones médicas serias, como una
enfermedad mental. Se registró un evento
de ideas suicidas en el grupo placebo y
ningún evento de esta índole en el grupo
que recibió vareniclina. La incidencia de
otros eventos adversos psiquiátricos fue
baja y similar entre ambos grupos.
Los eventos adversos más comunes
reportados durante el estudio fueron
nausea (27,0 % para vareniclina versus 8,0
% para el grupo placebo), sueños anormales
(10,9% versus 2,8%), infecciones del
tracto respiratorio superior (9,7 % versus
8,4 %), insomnio (9,7 % versus 6,0 %),
dolor de cabeza (8,1 % versus 8,0%),
flatulencias (7,3% versus 5,2%) y vómitos
(6,5% versus 2,4%).
INFORMACIÓN DE SEGURIDAD IMPORTANTE
El tratamiento con vareniclina para dejar
de fumar debe ser prescripto por un
médico. Algunas personas, mientras lo
reciben, han manifestado cambios en la
conducta, hostilidad, agitación, ánimo
depresivo, pensamientos o acciones
suicidas.
Algunos pacientes tenían estos síntomas y
otros los desarrollaron luego de varias
semanas de tratamiento o después de haber
terminado con la terapia. Si usted, su
familia o la persona encargada de cuidarlo
notan agitación, hostilidad, depresión o
cambios en la conducta, pensamientos o
humor inusual, suspenda el tratamiento y
llame a su médico inmediatamente. No
olvide comunicarle a su médico cualquier
antecedente de depresión u otro trastorno
psiquiátrico que haya padecido antes de
comenzar el tratamiento, dado que estos
síntomas pueden recrudecer durante el
mismo.
Algunas personas, mientras están en
tratamiento con vareniclina, presentan
reacciones dermatológicas serias o
reacciones alérgicas que, eventualmente,
pueden poner en riesgo la salud del
paciente. Si tiene algún síntoma o
presenta sarpullido con descamación de la
piel o ampollas en la boca, suspenda el
medicamento y solicite atención médica de
inmediato.
Los efectos colaterales más comunes son,
entre otros, nausea (30%), problemas para
dormir, constipación, gases y/o vómitos.
En caso que el efecto colateral sea
molesto o no desaparezca, infórmeselo a su
médico.
Es conveniente que el paciente esté
advertido sobre el riesgo de manejar u
operar maquinaria antes de saber con
certeza de qué manera le afecta el
tratamiento con esta droga.
No se recomienda tomar vareniclina junto
con otros medicamentos para dejar de
fumar. Es posible que se requiera una
dosis menor de la droga en pacientes con
problemas renales o que reciben diálisis.
Antes de comenzar el tratamiento, es
conveniente que el paciente le avise a su
médico si está embarazada, si planea
estarlo, o si toma insulina, medicamentos
para el asma o anticoagulantes. Es posible
que el mecanismo de acción de medicamentos
de este tipo cambie cuando se deja de
fumar. |