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Buenos
Aires - Científicos del Conicet y de la
Universidad de Buenos Aires identificaron
un nuevo mecanismo a través del cual el
HIV puede modular la sobrevida de células
que forman parte de nuestro sistema
inmunológico. Esto permitiría alcanzar el
desarrollo de nuevas estrategias
terapéuticas y así abrir un camino para la
futura eliminación del HIV del organismo.
Durante la infección del virus HIV hay una
progresiva disminución de células del
sistema inmune causada por un aumento de
la muerte celular, lo cual desencandena
una inmunodeficiencia, característica de
la etapa Sida (síndrome de
inmunodeficiencia adquirida).
Se sabe que la mayoría de los linfocitos
que se mueren durante la infección no
están infectados. Estas células son
células vecinas (“bystander cells”) a las
células infectadas, las que inducen la
muerte (apoptosis) a las primeras por
distintos mecanismos moleculares, que
están alterados por la presencia del
virus. Las células que están recientemente
infectadas (infección aguda) también son
eliminadas por efecto directo de la
multiplicación viral.
Sin embargo, algunas de estas células
logran sobrevivir, y encontrar un nuevo
estado de equilibrio entre la célula y el
virus. Estas células generalmente son
macrófagos, células T de memoria o células
T de reposo, y pueden producir virus
activamente (infección persistente) o la
producción viral que hasta ese momento se
encuentra “apagada” puede ser inducida por
algún cambio molecular (infección
latente).
Con las drogas retrovirales existentes, el
famoso cocktail, se logra eliminar la
mayor parte del virus replicando en
linfocitos activados, pero siempre quedan
células reservorios cuya replicación es
más lenta y el virus no es alcanzado tan
fácilmente por los retrovirales.
En este trabajo, se utilizaron células de
cultivo (líneas celulares) que representan
linfocitos y macrófagos persistentemente
infectados con HIV-1. “Observamos que
estas células eran más resistentes a
morirse ante determinados estímulos que
las células equivalentes no infectadas,
por lo que los resultados presentados en
este estudio indican que la resistencia a
morir en una células infectada es
independiente de la cantidad de virus
producido”, explica la doctora Liliana
Martínez Peralta investigadora del Conicet.
Estas observaciones permitirían explicar
el fenómeno de supervivencia tanto en las
células con infección persistente como con
infección latente. En este caso, la
presencia del virus altera los mecanismos
normales de apoptosis, a nivel de la
mitocondria - organela de la célula para
la producción de energía.
En conclusión, las células
persistentemente infectadas son
resistentes a la apoptosis,
independientemente de la magnitud de la
producción viral. La supervivencia de
reservorios virales es el principal
problema a la hora de pensar la
erradicación del HIV en los pacientes. Sin
duda, una mejor comprensión de los
mecanismos moleculares implicados en la
resistencia a la apoptosis en estas
células es fundamental en función del
desarrollo de nuevas estrategias
terapéuticas que contribuyan con una
posible erradicación del virus.
Este trabajo fue liderado por la doctora
Liliana Martinez Peralta y realizado
fundamentalmente por el licenciado Nicolás
Fernández Larrosa (becario de Conicet,
constituyendo gran parte de su tesis
doctoral), en el Centro Nacional de
Referencia para el Sida (CNRS), de la
Facultad de Medicina de la UBA. Además
colaboraron con el trabajo los doctores
Gabriel Rabinovich, Diego Croci (del
laboratorio de inmunopatología del Ibyme),
Susana E. Mersich y Diego A Riva (del
Laboratorio de Virología, de la Facultad
de Ciencias Exactas y Naturales de la
UBA), más la colaboración invalorable en
técnicas de citometría de flujo de Mariel
Bibini, Renata Luzzi y Monica Saracco (del
CNRS).
Fue financiado fundamentalmente por
subsidios de la Universidad de Buenos
Aires, del Conicet, y de la Agencia de
Promoción Científica y Tecnológica. |