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Buenos Aires - El Hospital
italiano de Buenos Aires HIBA, presentó
con el equipo del Servicio de Diagnóstico
por Imágenes y de Hepatología, la técnica
de vanguardia denominada Fibroscan, que
permite evaluar la salud del hígado.
De esta manera, el HIBA, se convierte en
la primera institución en el país y
Sudamérica en poseer está tecnología, la
cual permitirá reducir significativamente
las biopsias hepáticas y decidir
tratamientos en pacientes con enfermedades
hepáticas crónicas.
“Este nuevo estudio diagnóstico no
invasivo es más rápido, indoloro, evita
punzar el hígado y así las molestias y
complicaciones que ello conlleva”, declaró
el Dr. Adrián Gadano, jefe de la sección
de Hepatología del Hospital Italiano de
Buenos Aires. Asimismo, afirmó que este
avance en materia de imágenes permite
evaluar la necesidad de terapias en
pacientes portadores de enfermedades
hepáticas crónicas, a través de un método
incruento.
Este nuevo dispositivo, la elastografía de
transición o Fibroscan, funciona de manera
similar a un sofisticado ecógrafo, y
evalúa la salud del hígado a partir de su
elasticidad. Cuanto más elástico se
observe, más sano se encuentra.
El diagnóstico de fibrosis hepática hasta
ahora estaba en manos de la biopsia. “La
elastografía de transición, producto de
los avances de las técnicas de imagen,
permite sustituir las biopsias en un
número sustancial de pacientes y
liberarlos de esta técnica invasiva que no
está exenta de complicaciones, que
requiere anestesia, preparación previa por
parte del paciente y cuyos resultados
pueden obtenerse una semana después”,
declaró el Prof. Dr. Ricardo García
Mónaco, jefe del servicio de Diagnóstico
por Imágenes del Hospital Italiano de
Buenos Aires y Profesor Titular de la
Universidad de Buenos Aires.
Asimismo, el Dr. Gadano agregó que más de
la mitad de los pacientes que deben pasar
por una biopsia experimentan dolor y
siempre existe un riesgo de hemorragia.
Explicó también, que la muestra obtenida
en la biopsia sólo representa una parte
entre 50.000 del total de la masa
hepática, por lo cual se hace una
extrapolación del estado general del
órgano a partir del resultado que se
obtiene de una pequeña muestra. Como
consecuencia pueden obtenerse resultados
falsamente positivos o negativos. La
evaluación obtenida por el Fibroscan es
mucho más representativa de la totalidad
del hígado.
Fribroscan
La Elastografía de transición o Fibroscan
(nombre comercial) ya es utilizado en
algunos de los principales centros del
mundo. Para estar a la altura de la
incorporación de dicha tecnología,
profesionales del Servicio de Diagnóstico
por Imágenes han realizado su capacitación
en el exterior.
Este sofisticado equipo funciona de manera
similar a la de un ecógrafo. El estudio
del hígado a través de este método dura de
5 a 10 minutos, tiempo que le lleva al
dispositivo evaluar si el órgano está
intacto o si presenta daños y la magnitud
del mismo. El resultado se obtiene en
forma inmediata y se puede realizar
frecuentemente de manera segura.
La información sobre la rigidez del tejido
se obtiene a través de la emisión de dos
tipos de ondas: una pulsátil vibratoria
que penetra en el tejido hepático y otra
de ultrasonidos que capta a qué velocidad
se propaga la primera. Un programa
informático procesa estos datos y da un
valor. El dígito obtenido se relaciona con
la severidad del daño hepático.
Si la onda vibratoria viaja más
rápidamente es un signo de que es poco
elástico y por consecuencia existe una
lesión. A menor velocidad, el tejido
presenta mayor elasticidad y por
consecuencia un pronóstico mejor, explicó
el Dr. Ricardo García Mónaco, Jefe del
Servicio de Diagnóstico por Imágenes.
“Cuando el hígado es atacado,
independientemente de la causa, se produce
un proceso inflamatorio que posteriormente
genera cicatriza en forma de fibrosis. Si
la lesión se prolonga en el tiempo, es
decir, se hace crónica la fibrosis se va
extendiendo. El hígado puede cambiar su
arquitectura y si la cicatrización se
agrava se afecta el flujo sanguíneo y
aparecen la cirrosis y la hipertensión
portal. Entonces, el riesgo de
insuficiencia hepática y de cáncer son más
elevados”, declaró el Dr. Adrián Gadano,
Jefe de la Sección de Hepatología, del
Hospital.
Biopsia vs. Fibroscan
Conocer el estado del hígado en pacientes
afectados y cuando iniciar un tratamiento
es una de las principales funciones que
cumple la biopsia. Con la nueva técnica de
imagen este proceso es más sencillo,
indoloro, más rápido e inocuo.
Estudios científicos han comparado estos
dos métodos en pacientes con hepatitis
crónica. De allí se deduce que el
Fibroscan puede ser tan eficiente como las
biopsias en algunas situaciones.
Como todo método diagnóstico, el mismo no
puede ser aplicado a la totalidad de los
afectados, ya que en los pacientes con
obesidad mórbida, costillas muy juntas y
que acumulan líquido en el abdomen, esta
técnica no es aconsejable ya que existe
cierta dificultad para que la misma sea
efectiva.
Datos de Interés
Entre los principales beneficiarios se
encuentran aquellas personas que presentan
hepatopatías crónicas que puedan a largo
plazo desarrollar una cirrosis salvo que
el tratamiento frene el proceso. La
posibilidad de evaluar precozmente la
severidad del daño con Fibroscan es de
gran utilidad para decidir conductas que
eviten un daño aún mayor.
El prestigio y la confianza obtenidos por
el HIBA en sus más de 150 años al servicio
del cuidado de la salud, se fundamentan en
su búsqueda constante de la excelencia, en
sus trabajos de investigación y formación
de profesionales y fundamentalmente en el
respeto de la dignidad individual que
brinda a cada paciente. |