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Buenos Aires - Sergio
Sperati vivía con disfonía pensando que
era por el asma que padecía, y resultó
tener lesiones cancerígenas en las cuerdas
vocales. Se sometió a una intervención
mínimamente invasiva con láser de dióxido
de carbono en el Hospital Austral, uno de
los únicos centros del país que cuenta con
esta tecnología.
"Estuve durante largo tiempo en el 2007
con ronquera y disfonía, que al principio
atribuí al asma y los broncoespasmos. Ya
me había hecho ver varias veces, cuando
convencido de que se trataba de una
‘afonía nerviosa’ como me habían dicho,
llegué al consultorio del neumonólogo, que
sospechando que podía tratarse de algo más
me sugirió una consulta con otro
especialista”, cuenta Sergio Sperati.
Meses después ingresaba en un quirófano
luego de que el Dr. José Llorens,
otorrinolaringólogo y especialista en
microcirugía láser del Hospital
Universitario Austral, le detectara un
cáncer de laringe. A un año de la
intervención, Sperati, de 60 años,
recuperó una voz prácticamente normal y
trabaja incansablemente en su fábrica. El
tipo de cáncer que tuvo figura entre los
20 más frecuentes, según datos de la
Agencia Internacional de Investigación del
Cáncer (IARC, en inglés).
El mismo organismo señala, además, que la
laringe es el segundo sitio más frecuente
de localización de lesiones cancerígenas
del tracto aéreo digestivo superior,
después de la boca. Puede abarcar una
parte o la totalidad de la laringe y
compromete tres funciones vitales: la
respiración, la deglución y la capacidad
de hablar.
“En el caso del Sr. Sperati, que resulta
muy paradigmático, el tratamiento comenzó
cuando él llegó al consultorio derivado.
Enseguida se le detectó una lesión en las
cuerdas vocales por medio de un estudio
llamado fibrolaringoscopía, muy sencillo,
que se hace con anestesia local en el
consultorio. Luego, y gracias al
diagnóstico histopatológico –determinado
mediante una microcirugía de laringe con
biopsia–, se tipificó el tumor según
tamaño, zona y diseminación”, detalla el
doctor Llorens, y aclara: “La
identificación es muy importante pues de
eso dependerá la terapéutica. En los
últimos años, los tratamientos avanzaron
mucho y brindan buenos resultados, con
menor morbilidad. Dentro de este terreno,
el láser solo o asociado a la
quimioterapia o radioterapia juega un rol
fundamental, ya que con él se tratan desde
tumores chicos a medianos, siempre que no
se hayan diseminado fuera de los límites
de la laringe”.
En una segunda etapa del tratamiento, por
vía endoscópica o transoral adaptada a un
microscopio, es posible intervenir en
forma quirúrgica los cuadros que no
revistan mayores complicaciones, “con un
postoperatorio muy corto y menores
comorbilidades”, afirma el Dr. Llorens.
Tal como lo relata el Sr. Sperati:
“Después de las primeras evaluaciones, el
Dr. Llorens, a esta altura y como decimos
nosotros ‘casi un amigo íntimo’, descubrió
un ‘puntito’ y sugirió que lo sacáramos.
Así lo hizo, en una intervención realmente
simple. A las dos horas estaba en mi casa
y una semana después hablaba normalmente.
Los análisis indicaron que se trataba de
un carcionoma in situ, algo así como lo
‘mejor dentro de lo peor’. Seis meses
después estaba en el consultorio de
Llorens para un control, cuando apareció
otro puntito. También lo sacamos, pero
esta vez con mejor suerte, pues a los tres
días ya hablaba bien”.
“De esto hace ya más de un año y realmente
me siento muy bien. La experiencia ha sido
muy satisfactoria y la última visita al
especialista, hace menos de un mes, indicó
que todo se encuentra en orden”, dice
Sperati. Su caso refleja la importancia
del diagnóstico precoz: según datos de la
IARC, la supervivencia a 5 años de
realizados los tratamientos y las
intervenciones necesarias es superior al
66%, lo cual convierte al cáncer de
laringe en uno de los más curables.
Síntomas para estar alerta
“Muy relacionado con el tabaquismo, el
alcohol y el reflujo gastroesofágico, el
cáncer de laringe representa entre el 2 y
el 3% de la totalidad de los tipos de
cáncer de cabeza y cuello, que a su vez
constituyen el 5% de las patologías
malignas del organismo”, explica el Dr.
Ricardo Serrano, jefe del Servicio de
Otorrinolaringología del Hospital
Universitario Austral y especialista en
Laringología y Cuidado de la Voz
Profesional.
“El síntoma más frecuente y habitualmente
precoz es la disfonía o alteración de la
voz, aunque también puede presentarse
disnea (dificultad para respirar) o
estridor inspiratorio (ruido al inhalar
aire), dolores de garganta y disfagia, o
complicaciones para deglutir los
alimentos. Por eso, ante la diversidad,
debemos señalar que toda disfonía que dure
más de 10 a 15 días, sin ningún
antecedente de trauma fonatorio, debe
motivar una consulta al especialista”,
postula Serrano.
Un tratamiento único en la región
La operación con láser de dióxido de
carbono a la cual se sometió Sergio
Sperati es relativamente novedosa en la
región. La Argentina es uno de los pocos
países de Latinoamérica que cuenta con
cuatro equipos, uno de los cuales está
disponible en el Hospital Universitario
Austral, de la mano del Dr. José Llorens,
quien se entrenó específicamente en el
Hospital Clínico y Provincial de Barcelona
y en la Clínica de la Universidad Católica
de Lovaina, en Bélgica.
Los beneficios son múltiples: el
tratamiento se puede efectuar por vía
transoral, lo cual significa que no se
aborda por vía externa y no hay incisiones
en la piel, la cirugía es ambulatoria y en
algunos casos hasta puede realizarse con
anestesia local. Otra buena noticia para
quienes padecen de tumores precoces de
laringe, es que "el uso de este láser
puede retrasar o incluso evitar la
utilización de Radio o Quimioterapia, que
son tratamientos mucho más agresivos",
comenta el Dr. Llorens. |