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Buenos Aires - Es
ampliamente conocido el beneficio de
amamantar a los niños en forma exclusiva
hasta los 6 meses de vida, principalmente
porque la leche materna es el nutriente
óptimo para los lactantes de término y de
casi término con respecto a su composición
proteica, grasa e hidrocarbonada.
Es necesario saber que cuando la madre
está en la etapa de lactancia, los
requerimientos de micronutrientes
aumentan, algunos inclusive más que
durante el embarazo.
De esta manera, la mamá tiene que cumplir
con tres tareas fundamentales para
producir leche en la calidad y cantidad
necesaria para alimentar a su bebé:
· Mantener una dieta adecuada
· Beber líquidos en cantidad abundante
· Considerar la suplementación con un
multivitamínico.
La suplementación de vitaminas y minerales
durante la lactancia, permite mejorar la
calidad de la leche materna, evita la
depleción de los depósitos maternos de
minerales y facilita un adecuado
crecimiento del recién nacido. Además,
suplementa los requerimientos aumentados
de micronutrientes.
En el siguiente cuadro, podemos observar
el comportamiento de los requerimientos de
vitaminas y minerales antes y durante el
embarazo y en la etapa de lactancia.
Según el Institue of Medicine de
los Estados Unidos, durante la lactancia
la madre requiere más vitaminas y
minerales: Vitamina A un 80% más; Vitamina
E 25%; Vitamina B1 30%; Vitamina B2 50%;
Vitamina B6 55%; Vitamina B12 20%; Biotina
20%; Ácido fólico 25%; Niacina 25%; Ácido
Pantoténico 40%; Vitamina C 60%; Cobre
45%; Manganeso 45% y Zinc un 50% más.

“La promoción y apoyo activo para la
lactancia materna es de suma importancia
en distintas situaciones, inclusive en
emergencias. La protección inmunológica
solamente está presente en la leche
materna. Para lograr la mejor calidad
nutricional de la misma es indispensable
tener una madre atenta al cuidado
alimentario personal, que consuma los
nutrientes esenciales diariamente y en las
cantidades recomendadas durante el período
de lactancia. De no ser posible, la
suplementación nutricional con
multivitamínicos es una alternativa a
considerar, ya que los requerimientos de
vitaminas como algunas del complejo B y de
minerales como el cobre, se encuentran al
doble de las necesidades” comenta Claudia
Maroncelli, especialista en medicina
interna y del deporte.
Numerosos estudios avalan el factor
protector y preventivo de la lactancia
materna en un gran número de enfermedades.
Está demostrado científicamente el mayor
riesgo al que están expuestos los
lactantes no amamantados de contraer
ciertas infecciones. Por ejemplo, un bebé
no amamantado presenta 18 veces más riesgo
de padecer diarrea.
Por otro lado, no sólo el bebé recibe los
beneficios de la lactancia. La misma
genera un gran aporte a la mamá generando
en ella menor anemia puerperal, menor
depresión puerperal, menos osteoporosis en
la edad adulta y menor incidencia de
cáncer de ovario y de mamas.
Para tener en cuenta:
La leche materna presenta los
requerimientos nutricionales para cada
momento evolutivo del bebé (la leche de
las mamás de niños prematuros varía en su
composición respecto de los de término)
La leche materna provee nutrientes
específicos para el sistema nervioso
central (cerebro).
Los niños amamantados a pecho se enferman
menos, y si lo hacen, los episodios son
más cortos, menos graves y con más rápida
recuperación.
Si los padres padecen de alergia, el niño
tendrá menos probabilidades de sufrir
eczemas u otros tipos de alergia.
El amamantamiento protege al bebe de
muerte súbita.
La madre mejora su autoestima, logra un
más fácil apego con el bebé y controla su
ciclo reproductor.
La familia ahorra ya que las leches
artificiales son caras.
La leche materna es mas higiénica (no
necesita agua potable para su preparación
ni lavado de biberones). |