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Buenos Aires - Por estos
días, la preocupación principal de muchas
mujeres embarazadas es acerca de la gripe
porcina, gripe A o influenza H1N1, y no es
para menos. La influenza H1N1 es una
mutación viral que se transmite por
secreciones, y las embrazadas están dentro
del grupo considerado “de riesgo”. Es muy
importante tener especial cuidado en esta
etapa de la vida.
Las recomendaciones generales del
Ministerio de Salud pueden resumirse en 5
puntos escenciales:
-Evitar el contacto con personas con
cualquier tipo de infección respiratoria
-Evitar el contacto físico al saludar: no
besos ni dar la mano
-No compartir alimentos, vasos o cubiertos
(lo siento por las amantes del mate, pero
nada de mate o cada uno con su mate y
bombilla)
-Mantener bien limpios los lugares y
objetos de uso común: baño, cocina,
manijas, barandas, juguetes, teléfonos,
etc
-Ventilar y permitir la entrada de sol en
todos los lugares cerrados.
Otras buenas prácticas:
*Abrigarse bien y evitar los cambios
bruscos de temperatura
*Ingerir alimentos ricos en vitaminas A y
C
*Lavarse las manos frecuentemente con agua
y jabón, si no tenés manera de lavarte las
manos, recurrir al gel en alcohol.
Estoy embarazada y parece que tengo
síntomas de H1N1 ¿qué hago?
Los síntomas de influenza H1N1 se
manifiestan con fiebre repentina y muy
alta (más de 38Cº), tos frecuente e
intensa, dolor de cabeza, muscular y de
las articulaciones. También puede haber
falta de apetito y malestar general. Ante
un cuadro semejante lo más importante es
no automedicarse y acudir al médico. Será
el médico quién evalúe el cuadro clínico y
tome los recaudos que fueran necesarios.
Contraje la influenza H1N1 y me dieron
medicamentos específicos: ¿afectan al
desarrollo de mi bebé o el curso del
embarazo?
Las autoridades nacionales y locales están
recomendando el uso de oseltamivir o
zanamivir para el tratamiento de la
influenza H1N1. Según la FDA “Food and
Drug Administration”, que es el máximo
ente regulador de medicamentos en Estados
Unidos, ha categorizado esta droga con la
letra “C” en relación al embarazo. Esto
significa que no hay datos suficientes
para hacer una evaluación concluyente
sobre sus efectos en mujeres embarazadas o
el embrión en desarrollo.
Los ensayos realizados en animales (ratas
y conejos) no revelaron consecuencias para
sus crías para los casos de dosis no
tóxicas. En otras palabras, puesto que los
estudios reproductivos en animales no son
predictivos de la respuesta humana y aún
no existen estudios intensivos sobre
efectos en mujeres embarazadas, el fosfato
de oseltamivir debe ser utilizado en el
embarazo sólo si sus beneficios justifican
el potencial riesgo que podría existir
para el bebé por nacer.
Estar embarazada no debería considerarse
como contraindicación para el uso de
oseltamivir o zanamivir. Estos
medicamentos se venden estrictamente bajo
receta en caso de comprobarse influenza
H1N1 (y no una gripe común o estacional).
Ante la situación de riesgo-beneficio lo
recomendable es administrar el medicamento
aún estando embarazada. Al momento no hay
reportado efectos adversos ni para las
mujeres ni el bebé de aquellas pacientes
que fueron tratadas con estas drogas. |