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Buenos Aires - El 29
de Octubre de celebra el “Día Mundial de
la Psoriasis” una iniciativa de la World
Psoriasis Foundation que tiene por
objetivo fomentar la detección temprana de
síntomas asociados a esta enfermedad que
afecta al 2% de la población mundial; para
la cual aún no hay una cura. La misma
afecta a ambos sexos por igual (aunque
suele ser más precoz en mujeres) y si bien
puede aparecer a cualquier edad lo hace
con mayor frecuencia entre los 15 y los 35
años; generalmente desencadenada por
cuadros de estrés.
Esta enfermedad crónica de la piel (el
órgano más grande del cuerpo humano) se
caracteriza por una aceleración en el
ciclo de recambio de la piel. La piel
humana suele fragmentarse en pequeñas
escamas que se desprenden continuamente
del cuerpo, completando todo el ciclo de
cambio en aproximadamente 28 días. En las
personas que padecen psoriasis, la pérdida
de la piel se produce con mayor velocidad
de lo que tarda en generarse la nueva,
provocando que el paciente pueda perder
una capa entera de tejido cutáneo en sólo
4 días. En algunos casos, la psoriasis
puede llegar hasta los huesos,
convirtiéndose en una enfermedad
reumática.
Así, la psoriasis da lugar a lesiones
escamosas, engrosadas e inflamadas; que
suelen manifestarse en primer lugar en la
zona de las articulaciones. Si bien no es
una enfermedad contagiosa (aunque se ha
comprobado que la existencia de
antecedentes familiares puede tener
incidencia) el aspecto de las lesiones que
genera suele ser un condicionante para el
normal desenvolvimiento social de quienes
la padecen; erigiendo a este padecimiento
en el mal clínico que más suicidios causa
en el mundo.
En el tratamiento de la psoriasis, la
alimentación juega un rol crítico. La
ingesta de determinados alimentos puede
contrarrestar el efecto oxidativo del
organismo, provocando una aceleración del
proceso de pérdida de la piel y demorando
su regeneración. Si bien en los pacientes
con psoriasis se recomiendan dietas ricas
en vitaminas y minerales provenientes de
las frutas, verduras y cereales
integrales, y se recomienda evitar grasas,
conservantes y aditivos; el proceso de
oxidación varía en cada paciente.
El Alcat Test resulta una herramienta muy
útil para el tratamiento de estos
pacientes, ya que permite detectar qué
alimentos, colorantes o conservantes
pueden ser los causantes de reacciones
celulares, que originen una variedad de
síntomas específicos y un mal
funcionamiento metabólico; profundizando
los síntomas de la psoriasis. Este test
reproduce “in vitro” la respuesta del
organismo a una muestra de 150 alimentos,
aditivos y conservantes habituales en
nuestra ingesta cotidiana; a partir de una
única muestra de sangre.
Con toda esta información y a través de su
contrastación con sus hábitos alimenticios
se puede proceder a la elaboración de un
plan de alimentación personalizado; el
cual incluirá sólo los alimentos que su
organismo tolera y lo suficientemente
amplio como para que la dieta sea tan
equilibrada como se requiere desde el
punto de vista clínico; logrando una mejor
calidad de vida en los pacientes que
sufren esta enfermedad.
(*) Por la Dra. Vivian Mayo: Directora
Médica y Presidente de Laboratorio ALCAT
Argentina
M.N: 72.737 |