|
Buenos Aires - La salud
oral es una de las preocupaciones
crecientes en el día a día de hombres y
mujeres. Multiplicidad de factores afectan
el bienestar bucodental: presencia de
caries, quistes, mal posición dental,
ubicación de piezas retenidas, problemas
de oclusión, gingivitis, sensibilidad,
bruxismo, desórdenes temporomandibulares,
entre otros.
Para la identificación de éstas y demás
patologías relacionadas con los dientes y
encías, el diagnóstico por imágenes es
fundamental. Desde siempre el
requerimiento de radiografías ha sido
determinante para guiar a los
especialistas a definir, desde una lente
radiográfica, qué tratamientos son los
convenientes para el paciente.
Actualmente existen dos tecnologías para
el estudio imagenológico dental: la
radiología analógica y la radiología
digital. La radiología digital, se
caracteriza por la obtención de imágenes
de mayor calidad que pueden almacenarse,
conservarse y tenerse disponibles en
cualquier momento; ya que las mismas
pueden ser enviadas por correo
electrónico, entregadas en CD o en placas
de acetato. Además, permite la adquisición
de imágenes 3D, tanto de estructuras
dentales como maxilofaciales,
posibilitando así mayor certeza en el
diagnóstico.
De manera temprana, algunas de las
especialidades odontológicas pusieron en
manifiesto la necesidad de obtener
imágenes digitales que permitieran
observar el área a tratar desde distintos
ángulos, logrando así dar un diagnostico
más preciso. La cirugía bucomaxilofacial y
la implantología fueron las pioneras en la
utilización de la tomografía computada,
induciendo con el paso del tiempo a que
otras áreas de la odontología emplearan
también dicha tecnología.
Hoy en día se cuenta con la posibilidad de
escoger entre dos tipos de tomografías: la
tomografía multislice con Denta Scan y la
tomografía Cone Beam.
“La tomografía Cone Beam permite obtener
información tridimensional del área a
tratar sin necesidad de realizar un
escaneo de todo el maxilar; lo que implica
una reducción de la radiación a la que
está expuesto el paciente en un 90%. Así
mismo, estos tomógrafos poseen un programa
especial para niños donde la dosis de
radiación recibida es un 50% menor a la de
un adulto”, afirma la Dra. Valeria
Szymanoswki, directora del Servicio de
Imágenes Dentomaxilofaciales de
Diagnóstico Maipú.
En el caso de la Tomografía Multislice,
las imágenes seriadas que se adquieren de
una zona son reconstruidas a través de un
programa llamado Denta Scan que permite
reformatear las tomas a partir del volumen
del maxilar que se irradió. Esta
reconstrucción ayuda al especialista a
reconocer todas las dimensiones de la
patología que presenta el caso.
Con estos equipos de última generación con
tecnología digital, se pueden realizar
radiografías periapicales, panorámicas,
seriadas de ATM, telerradiografías,
tomografías maxilares, tomografías de
articulación temporomandibular y estudios
en Promodel (modelos para implantes o
cirugías maxilofaciales).
Diagnóstico Maipú es el primer centro de
diagnóstico por imágenes de la Argentina,
con digitalización en todas las técnicas
radiológicas en odontología, y el primero
en ofrecer Tomografías Cone Beam con
estudios en Promodel.
El buen diagnóstico permite, a su vez, un
buen pronóstico para el paciente ya que
orienta al especialista para solucionar
patologías derivadas por caries, procesos
infecciosos, la necesidad de sustitución
de piezas perdidas por implantes,
tratamientos de ortopedia dental, entre
otros más, que contribuyen a restituir la
salud bucal. |