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31
de octubre de 2011 – PRO-SALUD News
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En dos
años el contenido será entre 5 y 8 por
ciento menor
Promueven
disminuir la sal contenida en los
alimentos preelaborados
A través de esta medida, que tiene como
uno de sus principales impulsores a la
Sociedad Argentina de Hipertensión
Arterial (SAHA), la población en su
totalidad -y no sólo los pacientes
hipertensos- se beneficiará sin darse
cuenta. La iniciativa surgió debido a que
las medidas individuales y nacidas de la
consulta médica muchas veces y en mayor o
menor medida, fracasan.
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Buenos Aires - Esta
semana en el Ministerio de Salud se firmó
un acuerdo, surgido de la conjunción de
voluntades de las autoridades sanitarias y
las empresas productoras de alimentos
industriales pre-elaborados, según el cual
de acá a dos años estos alimentos serán
producidos con una reducción de sal de
entre 5 y 8 por ciento.
Esta medida, que tiene entre sus
principales impulsores a la Sociedad
Argentina de Hipertensión Arterial (SAHA),
pretende beneficiar a las personas
hipertensas y que por ende corren mayor
riesgo que el resto al consumir sal, pero
también a la población en general. La idea
de llevar a la práctica una medida
sanitaria global surgió del fracaso que
muchas veces representan las
recomendaciones puntuales o individuales.
"Como médicos nosotros siempre orientamos
a los pacientes y les damos herramientas
para que sepan cómo cuidarse, qué cosas
evitar y cuáles hábitos cambiar. Sin
embargo, muchas veces lejos de tomar una
actitud activa, no cumplen con lo que le
sugerimos, lo hacen a medias o sólo por un
tiempo. Debido a esta realidad, se pensó
en implementar una medida global, que en
este caso tuvo un alto acatamiento por
parte de las empresas productoras de
alimentos, que beneficia a la gente
hipertensa, pero además a la población
general, sin que se adviertan grandes
cambios", comentó al ser entrevistado por
PRO-SALUD News el doctor Daniel
Piskorz, presidente de la SAHA.
"Decimos que la gente no se va a dar
cuenta por una sencilla razón: será de
entre el 5 y 8 por ciento la reducción del
contenido de sal que tendrán los alimentos
de acá a dos años (porque se calcula el
tiempo que tarda en terminarse el stock de
alimentos disponible actualmente, y en
renovarse por los nuevos que comenzarán a
producirse a partir de ahora). Esto quiere
decir que será imperceptible para el
paladar, y la comida no perderá el gusto
ni el sabor, argumento que ostentan muchos
de los fanáticos de la sal", agregó el
especialista.
No obstante, más allá de la reducción a
nivel producción, el doctor Piskorz
señaló: "Cuando se trata de disminuir la
ingesta de sal, también es importante que
la gente en la mesa la deje de lado porque
no se trata de añadir indiscriminadamente
aquello que creen se retiró al producir el
alimento. Entonces, lo ideal es encontrar
un equilibrio. Los médicos y puntualmente
los especialistas en hipertensión no
queremos que la gente deje de consumir sal
definitivamente. Sólo se trata de bajar un
poco la cantidad. Lo que pedimos es que se
ingiera un total de, como máximo, 5 gramos
(equivalente a una cucharada de te)
distribuido entre el almuerzo y la cena.
Lo que pedimos, sencillamente, es que el
consumidor tenga una actitud positiva".
La importancia de este convenio radica en
que el sodio que a través de la sal de
mesa está presente en los alimentos es el
principal factor de aumento de la presión
arterial (un proceso sumamente silencioso
que no da síntomas), lo que a su vez es la
causa de la mayoría de los accidentes
cerebrovasculares (ACV) y factor de riesgo
para sufrir enfermedades cardiovasculares,
insuficiencia renal crónica, daño
cognitivo prematuro y otras enfermedades
crónicas no transmisibles.
El acuerdo se llevó a cabo entre el
Ministerio de Salud de la Nación, el
Ministerio de Agricultura, Ganadería y
Pesca y la Coordinadora de Industrias de
Productos Alimenticios (COPAL), junto con
más de 20 compañías productoras de
alimentos de primer nivel, el aval de
sociedades científicas como la SAHA y la
presencia de representantes de la
Organización Panamericana de la Salud
(OPS).
"Es un acuerdo trascendental para la salud
pública por el que venimos luchando desde
hace varios años. La frecuencia de la
hipertensión arterial en la población se
mantiene estable a través del tiempo con
lo cual medidas como este convenio, en el
que la industria se compromete de forma
espontánea a reducir el contenido de
sodio, de conservantes y demás, va a
reducir significativamente los niveles de
presión arterial", concluyó Piskorz.
Esta medida, sumamente precursora y que de
acuerdo con algunos cálculos podría evitar
unas 6 mil muertes anuales por
enfermedades cardiovasculares, consiste en
reducir la sal contenida en alimentos
preelaborados tales como panes, harinas,
quesos, snacks o sopas.
Número de matrícula del especialista
consultado:
- Dr. Daniel Piskorz: M. P. 8.509 (Santa
Fe)
Para mayor información:
- SAHA:
http://www.saha.org.ar
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