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20
de octubre de 2009
- PRO-SALUD News |
Conclusiones del XIX Congreso Argentino
del Dolor
Dolor neuropático: mejoraron las opciones
de tratamiento aunque continúan las
dificultades para establecer el
diagnóstico
Esta patología, que afecta a entre el dos
y tres por ciento de la población mundial
se caracteriza por la presencia de un
dolor difícil de identificar, ya que la
molestia puede obedecer a diferentes
causas o condiciones. Por su parte, la
fibromialgia definida como "patología
debilitante que provoca dolor extendido y
persistente", también continúa -aún hoy-
siendo un desafío para los médicos. |
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Buenos Aires -
Cuando el cuerpo duele
se vuelve realmente muy complicado cumplir
con las actividades de la vida diaria.
Trabajar, hacer deportes e incluso dormir
resultan un reto. Es por eso que muchas
personas recurren al especialista en
cuanto advierten que la molestia se torna
persistente y, además, se agrava.
Pero, ¿qué ocurre cuando ante la
multiplicidad de síntomas, molestias y
órganos o músculos afectados, para los
médicos resulta difícil dar una
respuesta?, ¿cómo hacer para poner en
marcha el tratamiento adecuado?.
Esto es lo que ocurre a menudo con el
dolor neuropático y la fibromialgia, dos
condiciones caracterizadas por la
presencia de dolor, que resultan sumamente
invalidantes.
No obstante, si bien en la actualidad
todavía es complicado elaborar rápidamente
un diagnóstico certero que permita
proceder de la manera más eficaz con
celeridad, la buena noticia es que, tal
como fue difundido en el marco del XIX
Congreso Argentino del Dolor,
realizado recientemente en Buenos Aires
por la Asociación Argentina para el
Estudio del Dolor (AAED), ambas patologías
cuentan con tratamientos satisfactorios.
Este dato se extrajo de una encuesta
realizada en el mencionado encuentro
médico, de la cual participaron 222
médicos argentinos especializados en
traumatología, neurología y reumatología.
"Hasta hace algunos años llegábamos a
diagnosticar tanto el dolor neuropático
como la fibromialgia por exclusión, es
decir luego de descartar otras cuestiones.
Esto representaba, sin dudas, un perjuicio
para los pacientes que solían deambular
por diferentes consultorios durante meses
e incluso años, con el consecuente retraso
en el tratamiento que eso implica. En la
actualidad creo que esa situación está
cambiando porque las posibilidades de
abordaje se están ampliando", sostuvo el
al ser consultado doctor Roberto
Wortley, presidente del Comité de
Dolor de la Asociación Médica Argentina
(AMA).
Coincidentemente, y claramente marcando
una tendencia sobre hacia dónde va la
comunidad médica, los resultados del
relevamiento antes mencionado indicaron
que los participantes creen -en un 83 por
ciento- que los tratamientos para el dolor
neuropático en la actualidad son
"satisfactorios". Con respecto a la
fibromialgia, el 67 por ciento consideró
del mismo modo a su terapéutica.
En cuanto a las "trabas" para llegar al
diagnóstico, el 27 por ciento de los
médicos opinó que alcanzar una conclusión
es difícil cuando se trata del dolor
neuropático, mientras que lo mismo le
ocurre -pero al 42 por ciento de los
consultados- en relación a la
fibromialgia.
¿De qué se trata cada una?
Producido por una respuesta, anormal o
inadecuada del sistema nervioso, ya sea
como consecuencia de una lesión o
simplemente debido al mal funcionamiento
de las células, el dolor neuropático suele
ser muy intenso, y desencadenarse ante el
más mínimo roce de la persona que lo
padece con otra, o bien con un objeto.
En muchos casos su desarrollo está
asociado a patologías como la diabetes, la
epilepsia u otras menos "conocidas y
aparentemente desterradas" como la
culebrilla (herpes zoster).
Se calcula que en nuestro país hay casi 2
millones de personas que padecen dolor
neuropático -principalmente como
consecuencia de alguna de las patologías
antes mencionadas-, muchos de los cuales
no sólo están esperando diagnóstico, sino
que además, momentáneamente, no pueden
encontrar alivio ya que los
antiinflamatorios no pueden brindar
respuesta alguna.
"Cuando pensamos en dolor neuropático
decimos que es 'el dolor crónico por
excelencia' ya que a nivel mundial lo
padece entre el dos y tres por ciento de
la población, sin que en sus primeros
estadios los médicos tengan posibilidad de
brindarle a los pacientes una respuesta.
Así como el dolor no se puede definir o
explicar, tampoco es fácil de detectar o
identificar. Por lo general esto ocurre
con mayor celeridad cuando se trata de una
molestia secundaria a una enfermedad ya
conocida por el paciente y el médico
tratante", señaló el doctor Wortley,
también director del Centro de Medicina
del Dolor de Buenos Aires.
La fibromialgia, por su parte, es una
enfermedad crónica, también caracterizada
por el dolor, que se cuenta entre las de
mayor frecuencia. En este caso la molestia
permanente y debilitante suele estar
extendida por todo el cuerpo afectando
diversos músculos, articulaciones,
tendones y demás tejidos blandos.
La presunción respecto a su causa es que
obedece a una alteración neurológica
referida a la forma de percepción del
dolor. Esto quiere decir que las personas
que la padecen habitualmente sienten dolor
frente a estímulos que para otra persona
pasan inadvertidos.
En la actualidad el espectro de fármacos
disponibles se ha ido ampliando llegando a
completarse con diversas estrategias
terapéuticas que pueden variar, cambiarse
o combinarse de acuerdo al grado de dolor
que refiera el paciente. Entre los
fármacos disponibles se cuentan los
antiinflamatorios no esteroides (AINES),
los antiepilépticos, los antidepresivos,
los anestésicos ansiolíticos y otros
especialmente diseñados para este tipo de
patologías como pregabalina.
Número de matrícula del especialista
consultado:
- Doctor Roberto Wortley: M.N. 33.332
Para mayor información:
- Asociación Argentina para el Estudio del
Dolor (AAED):
http://www.aaedolor.org.ar
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