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15 de marzo de
2010 - PRO-SALUD News
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Suele ocurrir por la ingesta de
alimentos y también por tragarse monedas,
botones o piezas de juguetes
El atragantamiento, uno de los principales
peligros para los más chicos
Sobre todo aquellos que están por debajo
de los cuatro años pueden sufrir severos
daños e incluso morir. La gravedad del
cuadro varía según el tamaño, la forma, el
material y la consistencia del objeto. No
obstante, también influye la edad de niño
y su desarrollo madurativo. Entre las
comidas las más peligrosas son los
panchos, las uvas, los chicles, las nueces
y los caramelos duros. Hay que tener
especial cuidado con los bebés. |
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Buenos Aires - Hace
poco se dio a conocer una noticia que daba
cuenta del próximo "cambio de estilo" de
los populares panchos o hot dogs que
dejarían de tener la tradicional forma
alargada. ¿Por qué? debido a una
advertencia de la Academia Americana de
Pediatría (AAP por sus siglas en
inglés).
En un comunicado los profesionales de esta
institución bregaron por el cambio de
formato de este alimento, uno de los
preferidos por los más chicos, así como
también por la colocación -al menos hasta
tanto se decida qué modificación
implementar- de una etiqueta en los
paquetes de salchichas que advierta sobre
el riesgo de atragantamiento que pueden
provocar los panchos.
"Se calcula que 10 mil niños de hasta 14
años acuden cada año a los centros de
emergencia (solo en Estados Unidos) por
cuadros de atragantamiento producidos por
alimentos, entre ellos las salchichas. De
hecho, si organizáramos un concurso en el
cual compitieran productos que son capaces
de cerrar las vías respiratorias, creo que
éstas ganarían pues una vez que este
alimento se encaja en ese lugar es muy
difícil de remover", sostuvo el doctor
Gary Smith de la AAP.
Este tema indudablemente ha cobrado
impulso y ha generado un renovado debate,
más allá de que siempre los pediatras han
puesto el foco en la prevención de los
cuadros de ahogamiento por atragantamiento
generados por la ingesta de determinados
alimentos, aunque también por el contacto
con piezas pequeñas como botones, monedas
o partes de juguetes.
Si bien cualquier niño puede atragantarse,
por lo general el mayor riesgo lo
presentan los menores de cuatro años. Pero
la edad no es el único factor que influye
en la posibilidad de tener un cuadro de
asfixia, ya que también debe considerarse
el desarrollo madurativo del niño.
Otras cuestiones importantes a tener en
cuenta están relacionadas con el objeto en
cuestión, ya sea un alimento o no. En este
sentido, hay que prestar especial atención
a la forma, el tamaño, el material y la
composición de todos aquellos elementos
que se dejan al alcance de los más
pequeños.
En cuanto a los objetos, los botones, las
monedas, las piezas chicas e incluso los
collares de piezas chicas representan un
riesgo. Por su parte, entre los alimentos,
las nueces, las uvas, los pochoclos, los
chicles, las pastillas de goma, los
caramelos duros y de tamaño considerable y
los ya mencionados panchos llevan la
delantera.
"Si pensamos en alimentos, hay dos
factores clave: el tamaño y la textura.
Los chicos menores de dos años, por una
cuestión madurativa no tienen posibilidad
de controlar y manejar los tiempos
deglutorios, de manera que es posible que
alimentos de menos de un centímetro -como
el maní, el arroz, el choclo o los
pochoclos-, al ingerirse vayan
directamente a la vía respiratoria. En
relación a los alimentos más grande, el
principal inconveniente es la dificultad
para masticarlos dado que esta facultad
recién comienza a desarrollarse alrededor
de los ocho o nueve meses. Entonces, si le
damos a un niño de esa edad un alimento
sólido o de gran tamaño, los tiempos de
masticación y deglución se extienden,
incrementándose el riesgo de
atragantamiento, ahogamiento o derivación
a la vía respiratoria", explicó, al ser
consultado por Pro-Salud News, el
doctor Fernando Burgos, médico
Pediatra, jefe del Área Ambulatoria de
Pediatría del Hospital Universitario
Austral (HUA).
Por esa razón, tal como detalló el
especialista, con quién concordó la
doctora María Varas, jefa de la
División Pediatría del Hospital Álvarez,
también consultada por esta agencia, "la
alimentación semisólida basada en papillas
debe comenzar en el sexto mes. Luego, a
partir del octavo, empezarán a
incorporarse alimentos de mayor textura;
mientras que al año de vida los chicos ya
pueden valerse -por estar completando la
dentición- de sus propios tiempos
deglutorios, así como también masticar y
tragar".
"Lo que sí, hay que tener cuidado con las
golosinas, sobre todo las mas duras como
los chupetines, los caramelos o las barras
de chocolate porque como los niños viven
durante los primeros años de vida en una
etapa lúdica permanente, pueden
confundirlos con juguetes (o bien jugar
mientras comen), incrementándose el riesgo
de accidentes, ya sea porque, por ejemplo,
se tragan el palito del chupetín, o bien
éste queda incrustado en el paladar
blando", agregó el doctor Burgos.
¿Qué es el atragantamiento, cómo se
produce y que hacer cuando ocurre?
El atragantamiento se produce cuando un
niño o una persona adulta -aunque los
menores son más susceptibles y en ellos
existe un mayor peligro-, sufre un ahogo
súbito causado por el atascamiento de un
pedazo de comida o de un cuerpo extraño en
el tracto respiratorio.
En algunos casos y como consecuencia de un
acto reflejo, la persona tose y el
elemento es expulsado. Sin embargo, cuando
eso no pasa, ¿qué hace que hacer para
ayudar?.
El primer paso, sobre todo si se trata de
un niño a quién es posible movilizar con
mayor facilidad consiste en ponerlo boca
abajo, con la cabeza más baja que el resto
del cuerpo y golpearle la parte superior
de la espalda con golpecitos secos.
Si eso no resulta es fundamental solicitar
ayuda médica, aunque se puede seguir
intentando desobstruir la vía aérea
mediante la conocida "Maniobra de Heimlich"
que consiste en pararse detrás de la
víctima, rodearle la cintura con ambos
brazos colocando un puño en la parte
superior del abdomen a la altura del
ombligo y ejercer presión con un
movimiento fuerte y rápido.
Esto es sumamente importante ya que de
acuerdo con los especialistas, el
atragantamiento es la principal causa de
accidente y muerte entre los más pequeños,
y en el 60 por ciento de los casos se
produce como consecuencia de la ingesta de
alimentos.
"En caso que se produzca un cuadro de
atragantamiento o ahogamiento -y aún
cuando en el momento crítico el objeto
haya sido expulsado-, es importante
consultar si en los días siguientes al
episodio o al cabo de una semana la
persona que se atragantó presenta tos
persistente. Esto es así porque, por
ejemplo, en los más chicos es muy
frecuente que al comer milanesas el pan
rallado se desintegre quedando pequeñas
piezas que pueden aspirarse y alojarse
sobre todo en el bronquio o pulmón
derecho, provocando un cuadro que si no se
trata a tiempo puede dar origen a una
infección", refirió el doctor Fernando
Burgos.
"Lo mismo ocurre con las piezas chicas,
las monedas, los remedios, las pilas
(sobre todo las planas que vienen en
muchos juguetes) yo todo objeto menor a
uno o dos centímetros que tal vez en el
momento no produce un cuadro de
ahogamiento, pero sí se traga quedando
alojado en la vía digestiva. En este
sentido, es importante directamente no
permitir el contacto de los chicos de
menos de tres años con este tipo de
objetos; mientras que cuando están en la
etapa lúdica (más o menos hasta los seis
años), es fundamental realizar una
estricta vigilancia", concluyó el
especialista.
Consejos útiles:
Para prevenir cuadros de ahogamiento por
atragantamiento, las principales
asociaciones de pediatría sugieren:
- No servirle a los niños menores de
cuatro años ningún alimento redondo y
firme, a menos que esté cortado en pedazos
pequeños
- No dar a los bebés comida peligrosa como
caramelos duros, nueces, semillas y
zanahorias crudas
- Nunca permitir que un chico corra,
juegue o esté acostado mientras come
- Mantener los objetos pequeños lejos del
alcance de los niños
- Leer cuidadosamente las etiquetas de los
juguetes
- Aprender primeros auxilios
Cuidados especiales con los bebés:
- Durante los primeros meses de vida
alimentar al niño siempre y únicamente en
brazos de sus padres
- Cuando comience a comer en su sillita,
nunca lo deje solo
- No le de a los niños caramelos ni
chicles
- No introduzca comida en la boca de los
chicos cuando estén llorando, jugando o
gritando
- Evite que juegue con objetos pequeños,
de cinco centímetros o menos
- Procure evitar el contacto con bolsas de
nylon
- No le ponga a los bebés cadenitas,
pulseras, medallas, aritos o hebillas
- Acuéstelo a dormir siempre boca arriba,
en colchón o superficie firmes y con la
cabeza descubierta
- Los juguetes colgantes no deben tener
cuerdas que superen los 22 cm.
- No dejar al bebé solo cuando se baña
Número de matrícula de los especialistas
consultados:
- Dr. Fernando Burgos: M.N. 110.391
- Dra. María Varas: M.N. 60.350 |
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