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29
de junio de 2010
- PRO-SALUD News |
Las
contracturas, protagonistas de un mes a
puro deporte
Sudáfrica 2010: La presión, las tensiones
y los nervios favorecen el desarrollo de
lesiones
De acuerdo con los especialistas, más allá
de la preparación física y aún teniendo en
cuenta que por tratarse de un deporte de
contacto la posibilidad de sufrir lesiones
siempre existe, en un mundial de fútbol se
ponen en juego otras cuestiones que pueden
comprometer el rendimiento de un jugador.
El rol de las expectativas y lo que
realmente cada jugador puede rendir.
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Buenos Aires -
Lesiones producidas
apenas dos semanas antes de comenzar la
Copa Mundial de Fútbol de Sudáfrica 2010,
contracturas generadas por el desgaste
provocado por los permanentes partidos,
tensiones, angustias y presiones. Todo eso
forma parte del escenario de una alta
competencia y lleva a una pregunta clave:
¿integrar la selección de cada uno de sus
países implica un riesgo para los 23
jugares que componen los equipos que
llegan a un mundial?
Si bien es sabido que cada uno de ellos
carga sobre sí con un determinado ritmo de
competencia, ya sea a nivel local como en
el plano internacional, lo cierto es que
un mundial impone condiciones diferentes
no sólo por la cantidad de partidos, sino
también por la presión que implica entrar
a una cancha representando a un país, la
lejanía respecto de los afectos o bien las
diferencias de horario, temperatura,
alimentación y cultura.
Teniendo en cuenta ese contexto y yendo un
poco más allá de las aptitudes físicas, es
posible que la tensión y estrés al que es
sometido el organismo pueda llegar a jugar
una mala pasada en algún momento del mes
que dura un mundial.
"No cabe duda de que la presión, las
expectativas y los nervios juegan un papel
importante desde dos puntos de vista. Por
un lado contribuyen a disminuir las
condiciones técnicas de los jugadores, y
por el otro generan un espacio propicio
para el desarrollo de lesiones,
fundamentalmente distensiones o
contracturas que no están relacionadas con
el hecho de que el fútbol sea un deporte
de contacto, porque de hecho no se generan
como consecuencia de choques, sino que van
de la mano de la presión a la que es
sometida el cuerpo, las articulaciones y
los músculos", explicó en declaraciones a
PRO-SALUD News el doctor Jorge
Mastrángelo, director de la carrera
especializada en Kinesiología Deportiva de
la Universidad de Buenos Aires (UBA) y
coordinador del Departamento de
Rehabilitación Deportiva del Hospital
Universitario Austral (HUA).
"Sin ir más lejos, mientras en otras
selecciones apenas una o dos semanas antes
del mundial se produjeron choques que
resultaron en lesiones (recordar el caso
del jugador Drogba de Costa de Marfil), en
el caso nuestro los problemas los
sufrieron Verón en el primer partido y
Walter Samuel en el segundo, más que nada
debido a que al estar bajo presión y en
permanente tensión las articulaciones se
resintieron", agregó el especialista.
"Lo positivo de estos cuadros es que, a
diferencia de las lesiones óseas o de
ligamentos, con un poco de descanso,
relajación y cuidado (en el caso de Verón
y Samuel se ausentaron cada uno a un
partido), es posible resolver el cuadro y
el jugador puede seguir compitiendo.
Cuando el cuadro es otro hay que recurrir
a otras soluciones".
Uno de los principales ejemplos a nivel
local referido a los cambios generados en
el rendimiento es el de la estrella del
seleccionado argentino: Lionel Messi. Si
bien las condiciones futbolísticas del
jugador del Barcelona que recientemente
cumplió 23 años no están en duda, de él se
espera -a nivel general- que sea el
protagonista exclusivo del mundial,
mientras además continúa la intriga sobre
cuándo podrá convertir su primer gol en
Sudáfrica 2010.
¿Es el Messi de Sudáfrica el mismo que
hace milagros en el Barcelona de España?.
"Si, respondió al ser consultado el doctor
Mastrángelo, lo que ocurre es que estamos
ante un claro ejemplo de un jugador
extraordinario del que se espera todo y
que indudablemente puede dar todo pero que
producto de la presión, las expectativas y
la tensión a la que está sometido,
indudablemente está padeciendo cambios en
sus habilidades técnicas".
De manera que para evitar lesiones, tanto
en el mundial como en Wimbledon, torneo de
Grand Slam de tenis, la "receta" parece
estar en alivianar un poco la presión que
es la indudablemente afecta no sólo en lo
técnico a los jugadores, sino que además
abre la puerta para el desarrollo de
alteraciones motoras como consecuencia de
los cambios que se producen en el nivel de
tensión.
¿Qué ocurre con la resistencia cardíaca?
"En el caso de Wimbledon -adonde se
disputó un partido de más de 10 horas-
vimos una muestra impresionante de lo que
puede ser la resistencia cardiovascular de
dos jugadores de alta competencia. Lo
mismo ocurre en el mundial, donde además
tenemos que considerar que el clima por
ejemplo es un factor que influye, sobre
todo para algunas selecciones en
particular. Pero, sin lugar a dudas, la
diferencia, la clave está en el hecho de
que aún para jugadores experimentados, más
todavía para los que vienen del ritmo de
competencia europeo que es más intenso que
el local, la presión, el estrés y la
tensión que implica una competencia
mundial es incomparable", sostuvo el
doctor Norberto Debbag, médico
cardiólogo deportólogo.
"Mientras los riesgos desde lo físico
-continuó el especialista-, son iguales o
al menos muy similares a los de los
partidos habituales, el mayor compromiso
se da desde lo cardiovascular por la
tensión nerviosa que se genera, tanto
dentro como fuera de la cancha. Por eso es
fundamental tener controlada y monitoreada
la salud, además de haber realizado todos
los exámenes correspondientes".
En ese punto y tal como expuso el doctor
Debbag ante PRO-SALUD News, "en el
mundial pasado, Alemania 2006, la FIFA se
puso muy estricta respecto a las pruebas
requeridas. Ahora, por ejemplo, cada
jugador debe someterse a exámenes de
laboratorio, médicos y funcionales, sin
olvidar la revisión minuciosa que se
realiza de la historia clínica de cada
jugador. Por otro lado se incorporó la
realización de ecocardiogramas y el
seguimiento diario".
Otro punto a tener en cuenta es que en
cada uno de los estadios se dispuso la
colocación de puestos de atención y salas
de reanimación que están equipadas con la
mayor tecnología y en las cuales se puede
abordar cualquier contingencia que se
desarrolle producto del juego, desde
condiciones cardiológicas hasta
traumatismos de cráneo.
Número de matrícula de los especialistas
consultados:
- Dr. Jorge Mastrángelo: M.N.: 3.094
- Dr. Norberto Debbag: M.N. 51.320 |
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