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26
de julio de 2010
- PRO-SALUD News |
La
solución estaría en realizar una intensa
terapia física de rehabilitación
Es
posible evitar la cirugía ante la rotura
de los ligamentos de la rodilla
Si bien cada caso es diferente, la
tendencia de la comunidad médica en la
actualidad consiste en comenzar un plan
apenas producida la lesión, a fin de ir
evaluando los síntomas y la funcionalidad
de la rodilla para poder decidir cuál es
el mejor camino a seguir. Tanto la
colaboración como el compromiso del
paciente respecto al tratamiento son
fundamentales, aunque también es vital que
el médico evalué sobre cuál será el
trabajo que deberá realizar a futuro la
rodilla lastimada. |
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Buenos Aires -
La rotura de los
ligamentos de la rodilla es una lesión
frecuente que se produce generalmente
debido a un mal movimiento y no como
consecuencia de un roce o un choque con
otra persona o con un objeto. Sin embargo
no por eso reviste menos gravedad.
De hecho, tal es su importancia que la
tendencia suele ser operar. Esto quiere
decir que por lo general los médicos
deciden intervenir a los pacientes que
sufren esta lesión, con el objetivo de
reparar el corte producido en los
ligamentos de la rodilla que son cinco: el
ligamento cruzado posterior (LCP), el
cruzado anterior (LCA), el lateral
interno, el lateral externo y el
tibioperóneo.
No obstante, un estudio realizado
recientemente por el doctor Richard
Frobell, de la Universidad de Lund
ubicada en Suecia, cuyas conclusiones
integran la reciente edición del New
England Journal of Medicine estableció
que en algunos casos la operación no es
estrictamente necesaria e incluso no
representa un paso ineludible, pues es
posible obtener los mismos resultados
realizando una terapia física intensa.
Más aún: los investigadores sostuvieron
que focalizarse inmediatamente después de
producida la lesión en la rehabilitación
podría prevenir más de la mitad de las
operaciones realizadas para reparar una de
las roturas más frecuentes, la del LCA que
está ubicado debajo de la rótula y cuya
función es unir el fémur (hueso del muslo)
con la parte superior de la tibia.
"El tratamiento de una lesión aguda de
ligamento cruzado anterior debería
comenzar con una rehabilitación
estructurada y no con una reconstrucción
temprana", expuso el doctor Frobell, líder
del equipo que analizó a 121 personas de
entre 18 y 35 años, ninguna de las cuales
eran atletas o deportistas profesionales.
De éstas 62 fueron sometidas a una
cirugía, mientras las otras recibieron
rehabilitación con el objetivo de retrasar
la operación. Dentro del segundo grupo que
se encontraba llevando a cabo un plan de
actividad física a fin de reforzar la
musculatura de la rodilla, sólo 23 de los
59 voluntarios finalmente debieron
someterse al procedimiento quirúrgico de
reconstrucción por el cual se extrae
cartílago de otra parte de la pierna para
poder reemplazar la porción de ligamento
faltante.
Además se observó que después de dos años
de tratamiento las personas asignadas al
grupo de la cirugía no tenían mejores
resultados que aquellos que hicieron
terapia física como primera opción. La
evaluación se basó en diversas medidas del
dolor, en los síntomas y en la función de
la rodilla lastimada.
"La reconstrucción quirúrgica se evitó en
el 61 por ciento de los casos, siempre sin
comprometer los resultados", concluyó el
equipo de Frobell.
Para conocer un poco más sobre la
tendencia en nuestro, PRO-SALUD News
conversó con dos especialistas locales. El
doctor Arnoldo Álbero,
traumatólogo, médico de las Selecciones
Nacionales de Vóley Femenino y secretario
general de la Asociación Argentina de
Cirugía de Hombro y Codo, quién explicó:
"Ante una lesión de ligamento de rodilla
la paleta de posibilidades es amplia y la
decisión a tomar depende en principio de
tres factores: lo que vaya a hacer el
paciente con su rodilla, su voluntad y lo
que muestren los estudios (las imágenes) y
la evolución clínica que es la que evalúa
la funcionalidad".
"También es muy importante evaluar, por
ejemplo, si hay algún menisco roto o
trabado, en cuyo caso tal vez no haya
tanta opción de esperar, dado que cuando
hay lesiones combinadas lo más
recomendable es operar. Si ese no fuera el
caso el médico cirujano tiene que saber
elegir y no operar a todos los pacientes.
Dentro de esa elección se contempla un
período de prueba en el marco del cual
debe comenzarse la rehabilitación en forma
inmediata para ir evaluando como está el
cuadro y en caso que los resultados no
sean los esperados, recién ahí operar".
Por su parte el doctor Jorge Horacio
Cavallo, médico traumatólogo
especialista en rodilla, refirió: "Aunque
siempre hay que evaluar el grado de
actividad que realice la persona -dado que
no es lo mismo un deportista de alta
competencia como puede ser un jugador de
rugby, que una persona que practica
deporte como pasatiempo-, en líneas
generales siempre se puede intentar
esperar un poco para ver como evoluciona
la lesión, para luego decidir pasado un
tiempo cómo proceder. No obstante, durante
ese período es muy importante que la
persona extreme sus cuidados y recurra a
algún tipo de inmovilizador además de
obviamente comenzar la terapia física de
rehabilitación".
Número de matrícula de los especialistas
consultados:
- Dr. Arnoldo Álbero: M.N. 72.385
Para mayor información:
- New England Journal of Medicine:
http://content.nejm.org
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