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21
de julio de 2010
- PRO-SALUD News |
Los médicos deben guiar a los padres y
brindarle herramientas para que éstos
puedan iniciar la transición
Claves para ayudar a los chicos a dejar la
mamadera
Una investigación realizada por dos
centros de Salud de Canadá asoció su
utilización más allá de los 15 meses con
el riesgo aumentado de caries, deficiencia
de hierro y obesidad, consecuencias
típicas del consumo excesivo de leche. La
opinión de un especialista local. |
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Buenos Aires -
Tanto el momento de dejar el chupete como
el de abandonar la mamadera o los pañales
suelen ser difíciles para los chicos, más
allá de que algunos lo atraviesan con
mayor naturalidad de que otros. Sin
embargo, se trata de cuestiones que no
pueden ser libradas a su evolución. Por el
contrario son los padres quienes
orientados por los pediatras deben guiar a
sus hijos en estos momentos tan
particulares.
En el caso de la mamadera por ejemplo, de
acuerdo con los especialistas, en un
determinado momento del desarrollo
madurativo del niño no sólo resulta
natural la evolución hacia la taza (donde
se beberá la leche), sino que se trata de
algo sumamente necesario. ¿Para qué? para
prevenir complicaciones.
De hecho, en el marco de una investigación
cuyos resultados integran la reciente
edición del journal Pediatrics,
realizada de manera conjunta por
profesionales del Saint Michael´s Hospital
de Toronto, en Canadá (dirigidos por el
doctor Jonathan Maguire), y del
SickKids Hospital, también de Toronto, se
estableció que la utilización de la
mamadera más allá de los 15 meses trae
aparejado un incremento del riesgo de
caries, deficiencia de hierro y obesidad,
como consecuencia de la ingesta excesiva
de leche.
La elección de los 15 meses como "barrera"
no es casual pues se trata del momento
indicado por la Asociación Americana de
Pediatría como el "ideal" para el abandono
de la mamadera.
"Creemos que los médicos deben darle a los
padres las claves y herramientas para que
como máximo a los nueve meses éstos puedan
comenzar a realizar intervenciones
paulatinas en sus hijos que son las que
les permitirán ir abandonando la mamadera,
resistiéndose levemente al comienzo, para
luego ir aceptando de a poco que llegó el
momento de comenzar a tomar la leche en
tazas especialmente acondicionadas",
sostuvo el doctor Maguire uno de los
responsables del estudio que se llevó a
cabo gracias a la participación de 251
niños que acompañados por sus padres
acudieron a chequeos de rutina y fueron
divididos en dos grupos.
Mientras que en el primero de ellos el
pediatra mostró a los papás los riesgos
asociados al uso excesivo de la mamadera y
una breve guía para su retiro; el otro
grupo no recibió ningún tipo de
información.
La consigna fue clara: si los padres que
habían recibido los consejos no lograban
que su hijo dejara la mamadera tenían que
volver cuando éste cumpliera 15 meses para
repetir el protocolo.
Los científicos realizaron un seguimiento
hasta que los bebés cumplieron dos años,
momento en el que comprobaron sus niveles
de hierro, la cantidad de consumo de leche
y el momento en el cual se había producido
del "destete".
Como conclusión se apuntó que "la
intervención de los padres siempre es
positiva para lograr un abandono
programado, pautado y a tiempo. No
obstante, esto no implica forzar al niño.
Por el contrario, lo ideal es ofrecer la
taza o el vaso que se vaya a utilizar en
lugar de la mamadera en cada una de las
comidas, así como también procurar un
cambio respecto a las rutinas asociadas a
ella".
"No hay que sacársela de golpe sino en
forma gradual y con cariño, pero tampoco
-como suele suceder en muchos casos, sobre
todo cuando los niños son chiquitos o
lloran mucho- asociar la mamadera a la
calma, y utilizarla como una herramienta
para 'callar' al bebé", agregaron los
especialistas canadienses.
Pro su parte, en declaraciones a
PRO-SALUD News, el doctor Carlos
Wahren, jefe del departamento de
Pediatría del Hospital Italiano de Buenos
Aires (HIBA) refirió: "En el caso de los
niños que toman mamadera -algunos de ellos
no lo hacen porque de alguna forma al
prolongar el período de lactancia
'saltean' ese paso-, en concordancia con
la Organización Mundial de la Salud (OMS),
se puede permitir que la utilización del
biberón se extienda hasta los 24 meses
pues ese es el plazo en el marco del cual
se propone que la mamá siga dándole el
pecho al bebé. Con lo cual se supone que
hasta ese momento no hay mayores riesgos
respecto a la ingesta de leche".
"Sin embargo, hay cuestiones que tienen
que ver con la maduración del niño así
como también con el desarrollo de ciertas
pautas de independencia que tal vez en
algún punto chocan con la utilización
prolongada en el tiempo de la mamadera. En
esos casos -sobre todo cuando los chicos
por ejemplo no se van a dormir sin la
mamadera, incrementándose de esa forma la
posibilidad de desarrollar caries- puede
resultar necesario comenzar con el destete
un tiempo antes. De esa forma además
ayudaremos una de las principales
consecuencias del exceso de leche: la
constipación", añadió el especialista
local.
Número de matrícula del especialista
consultado:
- Dr. Carlos Wahren: M.N. 53.355
Para mayor información:
- Pediatrics:
http://pediatrics.aappublications.org
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