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18
de agosto de 2010
- PRO-SALUD News |
Conclusiones de un Taller de Expertos
realizado en Buenos Aires
Estiman que 8 de cada 10 mujeres se
infectarán con el virus del HPV en algún
momento de su vida
Además, 1 de cada 600 de esos cuadros
evolucionará hacia el diagnóstico
oncológico. Por eso los especialistas
señalan que es importante recurrir a la
vacunación, pero además cumplir con los
controles y exámenes de rutina. |
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Buenos Aires - "Cada año a nivel mundial
se registran 500 mil nuevos casos de
cáncer de cuello de útero. De esos, se
calcula que 270 mil mujeres morirán como
consecuencia de la enfermedad. Esto quiere
decir que estamos hablando de cifras
altas, que tienen su reflejo -por supuesto
a otra escala- en nuestro país, dónde se
contraen cáncer de cuello de útero
aproximadamente 4 mil mujeres por año, de
las cuales 1.800 mueren", sostuvo el
doctor David Fusaro, médico
ginecólogo, director del Instituto
Ginecológico de Buenos Aires, durante su
exposición en el marco de un Taller sobre
HPV y cáncer de cuello de útero realizado
en Buenos Aires.
Por eso, tanto frente a la posibilidad de
desarrollar esta enfermedad, que en uno de
cada 600 casos es la antesala del cáncer,
pero también para evitar la propagación
del Virus del Papiloma Humano (HPV), tal
como expresaron en el Taller al que
asistió PRO-SALUD News tanto el
doctor Fusaro como la doctora Alejandra
Di Gregorio, médica Ginecóloga del
Hospital Centenario de Rosario, "es
importante trabajar para fomentar la
prevención primaria y la secundaria, así
como también la difusión de información".
"Aunque no todos los cuadros de HPV
evolucionarán hacia el cáncer de cuello de
útero, ésta infección es una causa
necesaria e ineludible de la enfermedad
oncológica. Esto quiere decir que está
presente en el 100 por ciento de los
cuadros. Por eso, es vital que informemos
a las madres para que sean ellas las que
puedan explicarle a sus hijas la
importancia de contar con la vacuna,
herramienta de prevención primaria, antes
de comenzar la vida sexual. Luego, hay que
hacer mucho hincapié en la necesidad de
controlarse periódicamente y de cumplir
con los exámenes que en nuestro país se
utilizan para detectar la presencia del
HPV: el papanicolau y la colposcopía",
expuso la doctora Di Gregorio.
El HPV posee más de 100 tipos diferentes,
de los cuales 30 se alojan en la mucosa
genital y es la infección de transmisión
sexual más frecuente, razón por la cual la
vacuna debería ser aplicada antes de
comenzar a tener relaciones.
Lo que ocurre es que en nuestro país, por
ejemplo esto suele dificultarse debido a
que según numerosas investigaciones, la
edad promedio de iniciación sexual ha
disminuido notablemente ubicándose en la
actualidad en los 15 años.
"El HPV necesita una puerta de entrada al
organismo, que es la que se produce con el
microtraumatismo que genera un encuentro
sexual. Por eso hacemos tanto hincapié en
la necesidad de que estas cosas se sepan y
de que se difunda información sobre esta
patología, para que las chicas comiencen a
pensar en la protección desde pequeñas.
Esto es vital porque detectado a tiempo
-con los métodos antes mencionados- el 90
por ciento de los cuadros de HPV remiten a
los dos años, mientras que 'sólo' el 10
por ciento restante evoluciona debido a la
persistencia de la infección", agregó la
especialista durante el Taller, en el cual
también se encontraba presente el
licenciado Gabriel Rolón, quien abordó
la cuestión emocional generada como
consecuencia del diagnóstico y los
aspectos psicológicos referidos al cuidado
del propio cuerpo.
Sistema inmune indefenso y tratamientos
Debido a que el HPV no genera inflamación,
no bloquea el sistema inmunológico y no
excede los epitelios (razón por la cual no
ingresa al torrente sanguíneo), para el
organismo resulta imposible poner en
marcha su inmunidad, es decir que no puede
darle batalla al virus.
"Es por eso que la única forma de
detectarlo y, consecuentemente, poner en
marcha el tratamiento es cumplir con lo
que se llama prevención secundaria, es
decir los métodos de diagnóstico. Desde
este punto de vista no hay que esperar a
tener síntomas porque, de hecho, éstos
nunca van a presentarse, a menos que el
cuadro ya haya progresado mucho y las
manifestaciones tengan más que ver con una
problemática general del organismo que con
la patología puntual", refirió el doctor
Fusaro, quien además destacó que "los
ginecólogos tenemos un rol importantísimo
en este sentido porque somos los que más
cerca de la mujer estamos".
En cuanto a los tratamientos, en caso que
las lesiones producidas por el HPV sean
precancerosas, el abordaje (destructivo)
estará limitado al cuello uterino;
mientras que si el cuadro está avanzado y
las lesiones son cancerosas deberá
recurrirse al tratamiento quirúrgico
radical, es decir la remoción del útero
(en la etapa inicial) o bien a la quimio y
radioterapia en las etapas más severas.
Número de matrícula de los especialistas
consultados:
- Dr. David Fusaro: M.N. 68.366
- Dra. Alejandra Di Gregorio: M.P: 11.952 |
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