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12
de agosto de 2010
- PRO-SALUD News |
¿Qué es posible esperar a futuro?
10
años de tratamientos con medicamentos
biológicos en artritis reumatoidea:
expectativas, avances y novedades
Visitaron nuestro país los doctores Amy
Paller, investigadora principal del Centro
de Investigaciones de Enfermedades de la
Piel de la Universidad de Northwestern, en
Chicago, y Tore Kvien, jefe del
departamento de Reumatología del Hospital
Diakonhjemmet, de Oslo, Noruega.
Expusieron sobre aquello que se logró y lo
que todavía está por venir con respecto a
este tipo de fármacos que revolucionaron
la forma de tratar patologías crónicas
como la psoriasis o la artritis
reumatoidea. |
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Buenos Aires -
"El balance de estos 10 primeros años de
utilización de medicamentos biológicos en
artritis reumatoidea nos marca que somos
muy afortunados, pues gracias a este tipo
de fármacos estamos capacitados para
entender mejor la enfermedad; pero además
podemos contar con un mayor número de
herramientas, que a su vez son cada vez
más precisas", expuso ante PRO-SALUD
News y en el marco de una rueda de
prensa la doctora Amy Paller,
investigadora principal del Centro de
Investigaciones de Enfermedades de la Piel
de la Universidad de Northwestern, en
Chicago.
De visita en nuestro país, la especialista
-también directora y profesora del Centro
Walter Hamlin de Dermatología- disertó
sobre la utilización de los medicamentos
biológicos en el abordaje de la psoriasis,
una condición dermatológica, crónica y
autoinmune que afecta tanto a mujeres como
a hombres de todas las edades.
Los biológicos fueron concebidos hace 10
para cuadros de AR, aunque desde hace
cinco años, también constituyen una
herramienta clave en el abordaje de la
psoriasis, dado que pueden ser utilizados
inclusive en niños desde los cuatro años
(en Estados Unidos, mientras en nuestro
país y Europa se permite desde los ocho).
"Lo primero que tenemos que aclarar es que
los biológicos se indican sólo para
cuadros de psoriasis entre moderada y
severa, no así para los más leves, y que
además su uso está relacionado con la
falla de otros tratamientos basados en los
medicamentos tópicos o en la fototerapia.
En el caso de los chicos y los
adolescentes, suele ser muy útil recurrir
a éstos debido a la carga social que tiene
una enfermedad como la psoriasis, y al
impacto a nivel emocional que puede tener
en una persona joven", sostuvo la doctora
Paller.
"Sin embargo, dado que se sabe que la
psoriasis no es una enfermedad que
responda rápido a los tratamientos, tanto
en los chicos como en los adultos es
importante darle tiempo. Esto quiere decir
que cuando se inicia un tratamiento, antes
de cambiarlo por otro (inclusive cuando no
esté siendo todo lo efectivo que se creía
o se deseaba) es importante esperar
algunos meses. Si al cabo de ese tiempo
los medicamentos tópicos y la fototerapia
no dieron los resultados esperados, sí se
puede dar el paso hacia la administración
de los biológicos que son inyectables y
cuya dosis dependerá del cuadro a
abordar", agregó.
"Lo importante de esto es que aún teniendo
poca experiencia (entre 5 y 10 años de
utilización), sabemos que los biológicos
no presentan efectos adversos de
relevancia. En cuanto a las consecuencias
negativas de su uso a largo plazo,
permanentemente se están realizando
investigaciones en ese sentido, pero
podemos afirmar que no existe mayor riesgo
que el que acarrean otras terapéuticas
basadas en metotrexato o ciclosporina",
refirió Paller.
Al ser consultada sobre la duración de los
abordajes con medicamentos biológicos,
específicamente respecto de la psoriasis,
la doctora explicó que por tratarse de una
"enfermedad crónica de curso
impredecible", no hay posibilidad de saber
a priori durante cuánto tiempo será
necesaria la administración del
medicamento.
No obstante, sumó que "sí existen estudios
realizados -el único que se hizo
específicamente con niños se realizó con
etanarcept- que muestran que interrumpir
el tratamiento genera un perjuicio porque
comienzan las recaídas".
Etanarcept, perteneciente a la usina del
laboratorio Pfizer y aprobado en la
Argentina para el uso en psoriasis hace
cinco años, es una molécula de origen
biológico que bloquea el mecanismo
inflamatorio inducido por el Factor de
Necrosis Tumoral (denominado en inglés
Tumor Necrosis Factor o TNF).
Patologías relacionadas
Dado que entre el 10 y 30 por ciento de
los cuadros de psoriasis pueden
evolucionar hacia la artritis psoriásica,
una variedad de la AR, ambas patologías
están íntimamente relacionadas, sin
mencionar que además el tratamiento de
ambas se ha visto absolutamente
revolucionado por la aparición de los
biológicos.
También de visita en nuestro país, el
doctor Tore Kvien, jefe del
departamento de Reumatología del Hospital
Diakonhjemmet, de Oslo en Noruega, indicó
que al igual que ocurre en la psoriasis,
"los medicamentos biológicos han marcado
un avance muy importante en pacientes no
respondedores a agentes tradicionales".
"A futuro podemos esperar el desarrollo de
nuevos medicamentos biológicos con nuevos
mecanismos de acción con lo cual
probablemente en los próximos años podamos
contar con opciones que inclusive superen
a los inhibidores de TNF", concluyó Kvien,
también profesor de la Universidad de Oslo
e impulsor del Registro de Pacientes
tratados con Drogas Modificadoras de la AR
y biológicos en Noruega.
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