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5
de julio de 2010
- PRO-SALUD News |
Datos de
un estudio publicado en la revista
Science
La
genética aporta las claves para alcanzar
la longevidad
Determinadas variables descubiertas en
esta experiencia podrían explicar por qué
algunas personas llegan a los 100 años y
otras no. Además de la presencia y
combinación de determinados genes, el
estilo de vida es un factor fundamental
para vivir más. |
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Buenos Aires -
Luego de haber
analizado datos de más de mil personas
mayores de 100 años (llamados
"centenarios"), el equipo de
investigadores de la Universidad y del
Centro Médico de Boston, Estados Unidos,
determinó que la posibilidad de llegar a
esa edad depende de una serie de variables
genéticas que se encuentran presentes en
algunos individuos y no en otros.
Éstas, conocidas como polimorfismos de
nucleótido simple serían 150 y su función
permitiría predecir, en el 77 por ciento
de los casos, si una persona puede ser
longeva, y más específicamente si llegará
a atravesar el umbral de los 100 años.
De acuerdo con los investigadores, en el
23 por ciento restante de los casos, la
respuesta a por qué una persona puede
llegar a vivir más de 100 años estaría en
el estilo de vida o en puntos del genoma
que aún son desconocidos.
"Inclusive en los últimos años se han
realizado diversos estudios sobre este
tema, en los cuales quedó evidenciado que
las costumbres suelen ser determinantes a
la hora de alcanzar cierta edad, tanto en
lo que refiere a la alimentación como a
los hábitos de vida en general. Pero,
indudablemente y más allá de eso, para
pasar los 100 años es necesario contar con
una ayuda de los genes. De hecho, ese
explicaría por qué hay familias que tienen
más de un miembro por encima de esa
barrera", sostuvieron los científicos
encabezados por la doctora Paola
Sebastiani, profesora de
Bioestadística, en las conclusiones de la
experiencia. Además de los 150
polimorfismos de nucleótido, se
encontraron 19 conjuntos de genes activos
que estaban presentes en el 90 por ciento
de los centenarios.
"Gracias a las conclusiones de la
experiencia, desarrollamos un modelo
genético que puede emplearse para calcular
la predisposición de un individuo a la
longevidad excepcional (superar en 20 años
los 100), que funciona introduciendo la
información de 150 marcadores genéticos,
para obtener una cifra que corresponderá
al grado de posibilidad que existe de que
eso suceda", explicó Sebastiani.
A fin de analizar un poco más los
resultados publicados en Science, y
con el objetivo de conocer la opinión de
un especialista local, PRO-SALUD News
dialogó con el doctor Alejandro
Mondelli, médico especialista en
Gerontología y presidente de la Sociedad
Argentina para el Estudio del
Envejecimiento y la Longevidad, quien
refirió: "Evidentemente, hay una
determinada carga genética que no podemos
sacarnos de encima y que es la que a
través de las mutaciones del ADN va a
influir negativamente en la posibilidad de
que una persona llegue a los 100 años de
vida. No obstante, mediante los hábitos y
la calidad de vida que una persona elija
llevar, se puede cambiar el escenario
tanto para uno mismo, como para los hijos
o los nietos".
"Entonces será la epigenética la que
marquen hasta que edad llegaremos, es
decir, aquellos factores no genéticos que
intervienen en la vida de cada persona,
que dependen de cada uno y que
afortunadamente sí se pueden modificar y
cambiar a lo largo de la vida. Inclusive,
mediante simples intervenciones como
ingerir determinadas proteínas presentes
en algunos alimentos podemos hacer mucho
por nuestro organismo, nuestra vejez y
nuestra longevidad".
"La clave está en manejar los elementos
que tenemos disponibles y que sí podemos
modificar, para que éstos nos ayuden a
balancear las falencias que podamos tener
en algún gen", añadió el doctor Mondelli,
y completó: "No es una sola cosa la que
produce un mal envejecimiento. Esto
implica que todos mediante determinadas
intervenciones podemos modificar las
mutaciones que acarrean enfermedades para
ayudar a nuestro organismo a llegar a los
100 años e inclusive atravesar esa
barrera, más allá de lo que dicte el
genoma".
Algo más sobre la investigación
Al analizar los datos de las 1.055
personas con más de 100 años y las 1.267
que se encontraban por debajo de esa
barrera, los investigadores descubrieron
que los genes ya conocidos y asociados a
distintas enfermedades estaban presentes
en la misma proporción entre los
centenarios y en el común de las personas.
De hecho, el 15 por ciento de la población
general analizada presentaba las
combinaciones genéticas asociadas a la
longevidad, pero lo cierto es que a nivel
mundial sólo 1 de cada 6 mil personas en
los países industrializados supera los 100
años, y apenas 1 de cada 7 millones
alcanza los 110.
"Esto quiere decir que tener una vida
extraordinariamente larga no depende tanto
de la predisposición hereditaria a
contraer enfermedades, sino de tener las
combinaciones genéticas asociadas a la
longevidad que fueron identificadas en
este estudio y que tal vez podrían
'anular' cierta predisposición",
concluyeron Sebastiani y su equipo.
"Si pensamos en longevidad es imposible
negar la influencia de la genética, pero
tampoco podemos dejar de reconocer que la
actitud, el mantenerse activos, el tener
una vida social y la prevención de los
factores de riesgo son instancias que
ayudan a atravesar la adultez de mejor
manera y que nos pueden llevar a vivir
muchos años", puntualizó el especialista
local, doctor Leopoldo Salvarezza,
médico psicogerontólogo.
Número de matrícula de los especialistas
consultados:
- Dr. Alejandro Mondelli: M.N. 38.295
- Dr. Leopoldo Salvarezza: M.N. 24.525
Para mayor información:
- Science:
http://www.sciencemag.org
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