|
|
|
NOTICIAS EMPRESARIAS |
|
|
|
|
 |
|
|
 |
|
|
Imprimir Nota
 |
|
4
de julio de 2008
- PRO-SALUD News |
En el
tratamiento deben estar integrados los
padres
La
información médica y la contención
psicológica, aspectos centrales del
abordaje de la obesidad en jóvenes
La sociedad marca tendencia favoreciendo
un estilo de belleza en el cual la
delgadez es el ideal. Sin embargo, las
cifras muestran que la prevalencia de los
trastornos de peso en los niños,
adolescentes y jóvenes es cada vez mayor.
En los casos extremos, en los cuales hay
enfermedades asociadas, pueden realizarse
cirugías que favorezcan la pérdida de los
kilos de más. No obstante, éstas técnicas
requieren de un importante seguimiento. |
|
Buenos Aires - El comienzo de la
adolescencia es una etapa de cambios
durante la cual se producen numerosas
modificaciones en las formas del cuerpo.
Esa situación que de por sí no es fácil de
sobrellevar puede agravarse por la
existencia de una serie de perjuicios o
valores sociales que postulan como ideal
de belleza la delgadez, cuánto más extrema
mejor.
Sin embargo, las cifras de las principales
sociedades científicas del mundo indican
que el sobrepeso y la obesidad en
adolescentes y jóvenes son dos pandemias
en aumento, favorecidas no sólo por la
disminución de las actividades físicas
impulsadas por los colegios, por ejemplo;
sino también por el aumento de actividades
sedentarias como por ejemplo jugar a la
computadora, a la playstation o chatear
durante horas.
Frente a esta dicotomía hay un aspecto al
que es importante prestarle mucha
atención: la contención, tanto de la
familia y los amigos, como de los
profesionales que además deberán
encargarse de brindarle a los chicos toda
la información necesaria para conocer cuál
es la mejor opción de tratamiento para
cada cuadro.
En los últimos años, la combinación del
incremento de casos y la necesidad de
combatir las enfermedades asociadas ha
favorecido el desarrollo de cirugías que
contribuyen al descenso de peso, aunque
los tratamientos médicos y las terapias
conductuales continúan siendo las
principales herramientas del abordaje de
la obesidad, especialmente en los más
jóvenes.
"La cirugía de obesidad no es de rutina en
ningún caso, y muchos menos en la etapa
infanto juvenil. Por eso debe utilizarse
sólo para pacientes con obesidad mórbida,
inmanejable desde lo médico, y cuando se
presentan enfermedades asociadas como la
hipertensión arterial, el colesterol, la
dislipemia, la diabetes o la apnea del
sueño que comprometen la salud y complican
la rutina diaria", señaló en diálogo con
Pro-Salud News el doctor Ezequiel
Fernández, director del Centro de
Rehabilitación Quirúrgica de la Obesidad,
institución inaugurada en el año 2002, en
la cual se realizaron aproximadamente 15
cirugías bariátricas, por lo general en
pacientes mayores de 18 años.
"Lo más importante es hacer un abordaje
integral y multidisciplinario del
paciente. Desde nuestra área trabajamos
desde el comienzo realizando la admisión
de la persona que consulta y haciendo
mucho hincapié en la contención y la
información; razón por la cual cuando se
trata de chicos o adolescentes, citamos
también a los padres para que ellos estén
al tanto de las instancias del tratamiento
integral que puede incluir la realización
de una cirugía bariátrica que es un
recurso más para ayudar a bajar de peso.
Lo que tienen que entender los pacientes
-y para eso se lleva adelante el
seguimiento antes, durante y después de la
cirugía- es que no se trata de un problema
estético, sino que es un tema de salud",
añadió la licenciada Patricia
Alkolombre, psicóloga clínica,
integrante del equipo de Cirugía
Bariátrica, quién además se encargó de
aclarar a este medio que "el módulo
estándar es de un año en el cual se espera
que el paciente pueda interiorizar los
cambios que se generan con la
intervención. Igualmente ése tiempo puede
prolongarse o acortarse dependiendo el
estado anímico de cada uno y la situación
familiar en la que se encuentre".
¿De qué se trata la operación?
Las técnicas quirúrgicas para el descenso
de peso son numerosas y se clasifican en
restrictivas, malabsortivas y mixtas. Las
restrictivas son aquellas que limitan el
volumen de la ingesta porque reducen la
capacidad gástrica; las malabsortivas
producen reducción de la absorción de
grasas e hidratos de carbono; y las mixtas
comparten la malabsorción y la
restricción.
"En los pacientes infantojuveniles, las
técnicas más adecuadas son las de tipo
restrictivo pues las malabosortivas y las
mixtas implican carencias vitamínicas y
proteínas, sustancias indispensables para
el desarrollo. Dentro de esta variante,
las más utilizadas son la banda gástrica
ajustable y la llamada gastrectomía
tubular o 'sleeve gastrectomy' que se
realiza mediante laparoscopía y consiste
en extraer del organismo el sector del
estómago que alberga el volumen más
importante de alimentos, lo que genera que
se alcance la saciedad más rápido. Además,
otra ventaja con respecto a otras
modalidades es que no necesita ajustes",
postuló el doctor Fernández.
"Los personas que nosotros operamos por lo
general llegan luego de haber intentado
muchas cosas con lo cual suelen estar muy
bien informados. En ese momento comienzan
un proceso preoperatorio de adaptación o
preparación quirúrgica que puede
extenderse por uno, dos o tres meses y que
incluye la realización de una dieta
especial para que se vaya achicando el
hígado. Todas estas instancias son muy
importantes porque si un paciente no fue
bien evaluado y preparado, es probable que
fracase, es decir que -habiéndose sometido
a una cirugía bariátrica-, no logre
controlar las enfermedades asociadas ni
bajar la cantidad de kilos explicitada en
los consensos: el 50 por ciento del peso
en un período que va de los 10 a los 24
meses posteriores a la intervención",
continuó el especialista.
Vale aclarar que logrando bajar un 20 por
ciento de su peso, una persona que padecía
obesidad mórbida puede mejorar
notablemente su estado de salud, reducir
los factores de riesgo y revertir la
disminución de la expectativa de vida
calculada entre los 15 y 20 años.
Situación local
En la Argentina, según diversos estudios,
entre 25 y 30 por ciento de los chicos y
adolescentes presentan sobrepeso, aún
cuando el 93 por ciento de las personas
que tienen kilos de más sabe que su salud
puede verse seriamente afectada.
Consultada por Pro-Salud News
acerca de la incidencia del exceso de peso
en el desarrollo de problemas a futuro, la
doctora Valeria Hirschler, médica
pediatra, especialista en nutrición del
Hospital Durand consignó que "los niños y
adolescentes con exceso de peso presentan
más riesgo cardíaco que quienes no lo
tienen. El inconveniente es que faltan
estudios longitudinales que permitan
observar esta progresión a lo largo de los
años".
Respecto a la presencia de factores de
riesgo la especialista concluyó: "No es
que antes no hubiera niños con colesterol
o presión alta, lo que ocurre es que ahora
hay mucho más conocimiento del riesgo que
eso implica y por lo tanto se realizan más
consultas. Sin embargo, es imposible no
reconocer que actualmente factores como la
televisión y las computadoras, llevan al
sedentarismo, primer paso para llegar a la
obesidad".
Número de matrícula del especialista
consultado
- Doctor Ezequiel Fernández: M.N. 84.623
- Licenciada Patricia Alkolombre: M.N.
9.230
Para mayor información:
- Sociedad Argentina de Nutrición (SAN):
http://www.sanutricion.org.ar
- Centro de Rehabilitación Quirúrgica de
la Obesidad:
http://www.bariatrica.com.ar
|
|
 |
|
|
|
|
|