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3
de julio de 2008
- PRO-SALUD News |
Una
afección que padece el uno por ciento de
la población
Prevenir el
daño articular progresivo, principal
objetivo del tratamiento de la Artritis
Reumatoidea
Mientras años atrás la intención era
controlar los signos y síntomas de la
enfermedad; hoy en día el enfoque "ideal"
-expuesto en la última edición del
congreso de la Liga Europea Contra el
Reumatismo (EULAR en inglés) celebrado en
junio en París-, propone valorar la
actividad inflamatoria para alcanzar la
remisión completa y evitar, a largo plazo,
la discapacidad. |
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Buenos Aires - La Artritis Reumatoidea
(AR) es una enfermedad inflamatoria,
progresiva y sistémica que afecta las
articulaciones provocando dolor, rigidez y
limitación de los movimientos. Conocida
por muchos como consecuencia de los
cambios que se producen en la forma de las
articulaciones, debido a la "continuidad"
del deterioro, con el tiempo se generan
daños irreversibles que cortan la
expectativa de vida entre tres y siete
años en los casos moderados, y entre 10 y
15 cuando el cuadro se presenta con mayor
severidad.
Además, por tratarse de una condición
sistémica, librada a su evolución la AR
puede comprometer la piel, el sistema
vascular, los ojos y los pulmones. Todas
estas características generan que a través
del tiempo y gracias al desarrollo no sólo
de novedades farmacológicas sino también
de cambios en las variantes terapéuticas,
la manera de abordar la AR vaya cambiando.
De hecho, durante el más reciente congreso
de la Liga Europea Contra el Reumatismo (EULAR
por sus siglas en inglés), celebrado en
París, Francia durante el mes de junio,
especialistas como los profesores Paul
Emery y Joseph Smolen de Reino
Unido y Austria, respectivamente, han
propuesto un nuevo enfoque sobre la manera
de evaluar la enfermedad y, por lo tanto,
poner el marcha el tratamiento óptimo.
"Mientras anteriormente se intentaba
alcanzar -mediante la 'visión subjetiva'
del médico tratante- el control de los
signos y síntomas de la enfermedad para
mejorar la calidad de vida de los
pacientes; hoy en día la meta es lograr la
remisión completa de la actividad de la
AR, a fin de evitar el daño articular
progresivo que conduce a la discapacidad
del individuo afectado. Para que este
enfoque sea viable, el especialista tiene
que familiarizarse con los pacientes y
utilizar con cada uno, en la práctica
clínica, los llamados 'índices compuestos'
que sirven para valorar la actividad
inflamatoria de la enfermedad. Hasta el
momento este parámetro ha sido reservado
por muchos para el ámbito de los estudios
de investigación ", consignó a
Pro-Salud News el doctor Daniel
Siri, médico especialista en
Reumatología, jefe del Servicio de
Reumatología del Instituto Centralizado de
Asistencia e Investigación Clínica
Integral de la ciudad de Rosario,
provincia de Santa Fe.
El doctor Siri, quién estuvo presente en
EULAR 2008, explicó: "Hay varios índices
que han demostrado su utilidad en cuanto
al seguimiento, tanto en investigación
como en práctica clínica. Uno de los más
utilizados es el DAS 28 que evalúa
conjuntamente el número de articulaciones
doloridas, el número de articulaciones
inflamadas y la velocidad de
eritrosedimentación globular o proteína C
reactiva, que es un parámetro bioquímico
mesurable de inflamación. Si la cifra que
se obtiene es inferior a 2,6 sostenida en
el tiempo podemos afirmar que el paciente
se encuentra en remisión completa; es
decir que su enfermedad no progresará.
También existen otros sistemas de puntajes
como el SDAI o CDAI con algunas
variaciones pero lo concreto es que todos
se basan en la cantidad de articulaciones
doloridas, inflamadas y en escalas
cuantitativas de actividad, para poder
contar con un método estandarizado que
permita fijar las metas del tratamiento y
realizar el seguimiento adecuado".
Argentina, a la par de los principales
países del mundo
Al igual que sucede en muchas otras
especialidades, en la Argentina las
posibilidades de tratamiento para la AR
son similares a las de los principales
países del mundo, pues de acuerdo con el
doctor Siri, "además de contar con los
fármacos tradicionales, las drogas
antirreumáticas modificadoras de la
enfermedad conocidas por la sigla DARME;
también se encuentra disponible el mismo
arsenal terapéutico que en resto del mundo
compuesto por los cinco agentes biológicos
más utilizados".
La mayor carencia proviene, también al
igual que en muchas otras áreas de la
medicina, de la falta de cifras sobre
incidencia poblacional de la AR. No
obstante, se calcula que la prevalencia no
difiere mucho de otros sitios:
aproximadamente el uno por ciento de la
población padece AR, registrándose una
"ventaja" de tres a uno por parte del sexo
femenino sobre los hombres.
En cuanto a la experiencia de los
profesionales, el especialista postuló:
"Los médicos reumatólogos en nuestro país
estamos familiarizados con el manejo de la
enfermedad al igual que un especialista de
Estados Unidos o Europa. Asimismo, la
Argentina participa muy activamente -a
través de sus calificados investigadores-
de los ensayos clínicos multicéntricos
sobre los nuevos agentes en desarrollo".
De hecho, el doctor Siri es el
representante local del estudio AMBITION
que se prolongó por seis meses y del cual
participaron 120 centros (cinco locales),
18 países y 673 pacientes con AR severa.
El objetivo de la investigación fue
comparar la eficacia de la monoterapia con
metrotexate (considerada la primera línea
de tratamiento en la actualidad) "versus"
la monoterapia con tocilizumab, un nuevo
agente biológico que se diferencia de los
anteriores pues su mecanismo de acción
consiste en bloquear los receptores de
Interleuquina 6 (IL6), una proteína
proinflamatoria producida por diferentes
células, muchas de ellas involucradas en
la disfunción del sistema inmune que
caracteriza a la AR
Los resultados de este ensayo presentados
en EULAR 2008 demostraron -con idéntico
perfil de seguridad- una eficacia superior
de la monoterapia con tocilizumab
"materializada" en el 30 por ciento de los
que recibieron esta medicación que
alcanzaron la remisión completa.
La relevancia del diagnóstico precoz
La detección y elaboración del diagnóstico
precoz de la AR es fundamental porque el
daño articular irreversible queda
establecido durante los primeros dos años
de enfermedad, en alrededor del 70 por
ciento de los pacientes que no reciben
terapéutica adecuada.
Por eso, ante los primeros síntomas, como
por ejemplo la inflamación de las manos o
los pies y el envaramiento matinal es
importante concretar la consulta con el
médico reumatólogo.
Número de matrícula del especialista
consultado
- Doctor Daniel Siri: M.P. (Santa Fe):
9.859
Para mayor información:
- The European League Against Rheumatism (EULAR):
http://www.eular.org
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